Imagen: San Gregorio Magno. Theios Parrhesía de IJ Alliance.

Imagen: Parroquia Santa Rosa de Lima, Riobamba – Chimborazo, Ecuador.
Hoy Jueves Sacerdotal y Eucarístico, Jesús, te espera en el Santísimo Sacramento del Altar. Compartimos la transmisión en vivo desde la parroquia San Alberto Magno, Diócesis de Daule, Ecuador.

Santa Misa presidida por el Presbítero Ricardo Prato, desde la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, sector La Castra, San Cristóbal, estado Táchira, Venezuela.
Santa Misa presidida por el Reverendo Enric Ribas, Presbítero, desde la parroquia Santa Teresa del Niño Jesús, Barcelona, España transmitida por el canal de youtube María de Nazareth TV.
Liturgia de la Palabra del Jueves de la XXII Semana del Tiempo Ordinario.
Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 3, 18-23.
Que nadie se engañe. Si alguno de vosotros se cree sabio en este mundo, que se haga necio para llegar a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios, como está escrito: «Él caza a los sabios en su astucia.» Y también: «El Señor penetra los pensamientos de los sabios y conoce que son vanos.» Así, pues, que nadie se gloríe en los hombres, pues todo es vuestro: Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, lo presente, lo futuro. Todo es vuestro, vosotros de Cristo, y Cristo de Dios.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Reflexión de la primera lectura
¿Es que tengo que ser o hacerme un ignorante para ser verdaderamente dirigido por el Espíritu y ser de Cristo? Sería una pregunta muy justa ante el texto que acabamos de leer. ¿Qué es realmente lo que el apóstol quiere decirnos? ¿Debemos renunciar al estudio, a la ciencia, al conocimiento? La respuesta es ¡NO! Para entender este pasaje de la Sagrada Escritura, debemos distinguir dos términos: Ciencia (conocimientos) y Sabiduría. Podríamos decir que el conocimiento es lo que se aprende en los libros, es el producto de las ciencias; mientras que la sabiduría, es una ciencia interior, que tiene como fuente a Dios. Jesús decía: «¿De qué le sirve al hombre ganar todo el mundo si finalmente se pierde a sí mismo?». Pablo, en otro pasaje, dice: «Yo podría tener todo el conocimiento, si no tengo caridad de nada me aprovecha»; la ciencia sin la sabiduría destruye, se transforma en vanidad y egoísmo; la sabiduría sin la ciencia puede convertir el caminar humano en angelismo y caer en graves errores en la interpretación del mundo. Las dos deben caminar unidas. Cuando el hombre ora para obtener sabiduría se va dando cuenta que la ciencia pasa, se transforma, llega a desaparecer, mientras que la sabiduría se perfecciona. En nuestro mundo cientista (tal como el auditorio de Pablo en Corinto), es fácil deslumbrarse por la ciencia y dejar de lado la sabiduría. No dejemos que el encanto de la ciencia nos haga verdaderamente ignorantes de la única verdad que nos puede hacer plenamente felices: «Dios». Si realmente quieres ser sabio, date tiempo para tu oración diaria.
Salmo 23, 1-6
R/. Del Señor es la tierra y cuanto la llena.
Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R/.
¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R/.
Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R/.
Lectura del Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 5, 1-11.
En aquel tiempo, Jesús estaba a orillas del lago de Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo para oír la palabra de Dios. Jesús vio dos barcas que estaban junto a la orilla. Los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió Jesús a una de las barcas, la de Simón, le pidió que la alejara un poco de tierra, y sentado en la barca, enseñaba a la multitud.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Lleva la barca mar adentro y echen sus redes para pescar». Simón replicó: «Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, confiado en tu palabra echaré las redes». Así lo hizo y cogieron tal cantidad de pescados, que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarlos. Vinieron ellos y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían.
Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús y le dijo: «¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!» Porque tanto él como sus compañeros estaban llenos de asombro, al ver la pesca que habían conseguido. Lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
Entonces Jesús le dijo a Simón: «No temas; desde ahora serás pescador de hombres». Luego llevaron las barcas a tierra, y dejándolo todo, lo siguieron.
Palabra de El Señor.
Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.
Reflexión del Santo Evangelio
Hay muchas cosas que pueden causarnos frustración, entre ellas, está esta experiencia de Pedro, que junto con sus compañeros ha estado trabajando toda la noche y han regresado sin nada; y mayor es la frustración cuando de este esfuerzo depende la economía de nuestras familias, porque para un pescador, un día sin pesca no puede recuperarse, fue un día de esfuerzos sin fruto.
En esta circunstancia, cansados, sin peces y limpiando las redes, llega Jesús, se sube a la barca de Pedro y le hace una petición, que la aleje un poco de tierra para desde ahí enseñar a la multitud que quería escuchar al Maestro. No nos dice la Escritura cuál fue la reacción de Pedro ante esta petición, solamente que obedeció y desde ahí Jesús comenzó a enseñar a la multitud.
¿Cuál es nuestra respuesta ante esa situación que nos tiene agobiados? ¿Seríamos capaces de escuchar con serenidad y responder con prontitud? “Sí, Señor, que se haga como dices”. Claro que alguno me va a decir, bueno, pero Pedro estaba viendo en directo y a todo color a Jesús, y sí, pero nosotros tenemos a favor que la revelación de Cristo como el Mesías está completa, plena, no hay duda de que Él es el Hijo de Dios que vino a salvarnos y a proponernos otro estilo de vida.
La fe de Pedro es puesta a prueba nuevamente con el siguiente pedido de Jesús, “lleva la barca mar adentro y echen sus redes” quizá la primera reacción de un pescador experimentado sería responder “Señor, ya es de día, ya pasó la hora para pescar, lo haremos mañana”.
Benedicto XVI reflexiona sobre este pasaje diciendo ‘era carpintero, no experto en pesca, pero Simón se fía de este Rabino, que lo invita a confiar en Él. Ante la pesca milagrosa reacciona con asombro y temor: «Aléjate de mí, Señor, que soy un hombre pecador». Jesús responde invitándolo a la confianza y a abrirse a un proyecto que supera todas sus perspectivas: «No temas; desde ahora serás pescador de hombres”.
El Señor conoce nuestra vida y nuestras situaciones, conoce nuestras debilidades y fortalezas, lo que te pide es que confíes en Él, que te pongas en sus manos y si haces lo que te dice, todo va a salir bien. Quizá no como nosotros nos lo imaginamos, porque de la misma forma que Pedro, los resultados superan por mucho nuestras expectativas y entendimiento. Déjate conducir por el Señor y permite que tu vida sea como Él quiere.
Esta reflexión del Evangelio es una producción de Evangelización Activa.
Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Pbro. Ernesto María Caro.
Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

Homilía de hoy con Monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante, España.
Evangelio del día con el Presbítero Marcos Galvis, Sacerdote del Dios Altísimo desde Barinas, Venezuela.
Evangelio del día con el Presbítero Javier Carralón, Sacerdote del Instituto Secular Stabat Mater, Guadalajara, Jalisco, México.
Evangelio del día con el Presbítero Santiago Martín, Franciscanos de María, Magnificat.TV desde Madrid, España.
Evangelio del día con el Presbítero Jorge Hernán Pulido Martínez, desde la Diócesis de Buga (Colombia) y miembro de la Asociación Sacerdotal Siervos del Espíritu Santo.
Evangelio del día con el Presbítero Carlos Yepes, párroco de la Ermita de Jesús, Arquidiócesis de Medellín, Colombia.
Durante el Tiempo Ordinario rezamos la oración del Ángelus a las 06h00, 12h00, 18h00 y 00h00.

Imagen: Ángelus, Theios Parrhesía de IJ Alliance.
El ángel del Señor anunció a María.
Y concibió
por obra y gracia del Espíritu Santo.
Dios te salve, María...
He aquí la esclava del Señor.
Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María...
Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María…
Ruega por nosotros,
Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Jesucristo.
Oremos
Oh Padre, Infunde en nuestra alma tu gracia. Tú, que en la anunciación del Ángel nos has revelado la encarnación de tu Hijo, por su pasión y su cruz condúcenos a la gloria de la resurrección. Por Cristo, Nuestro Señor. Amén.
Recemos juntos el Santo Rosario en latín con el Proyecto Dominus Tecum
Hoy contemplamos los Misterios Luminosos.
Conozcamos al santo de hoy, San Gregorio Magno, con los canales de youtube Historias Católicas, Movimiento Matrimonial Católico y P. Carlos Yepes.
Continuamos compartiendo el «Catecismo para bárbaros» Clase No. 18, con el P. Javier Olivera Ravasi para toda persona dispuesta a aprender sobre la fe católica.
Ver también: Liturgia de Las Horas de Jueves de la XXII del Tiempo Ordinario. San Gregorio Magno.
Ver también: San Salomón Leclercq y Beato Bartolomé Gutiérrez y compañeros mártires – Santa Misa y Liturgia de La Palabra del Miércoles de la XXII Semana del Tiempo Ordinario 02092026
Descarga: El Santo Rosario: un camino sencillo para encontrarse con Dios, incluye el Santo Rosario en latín y español – Theios Parrhesía.