San Salomón Leclercq y Beato Bartolomé Gutiérrez y compañeros mártires – Santa Misa y Liturgia de La Palabra del Miércoles de la XXII Semana del Tiempo Ordinario 02092026

Imagen: San Salomón Leclercq y Beato Bartolomé Gutiérrez y compañeros mártires. Theios Parrhesía de IJAlliance.

 

 

Santa Misa presidida por el Presbítero Ricardo Prato,  desde la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, sector La Castra, San Cristóbal, estado Táchira, Venezuela.

 

 

Santa Misa presidida por el Reverendo Enric Ribas, Presbítero, desde la parroquia Santa Teresa del Niño Jesús, Barcelona, España transmitida por el canal de youtube María de Nazareth TV.

 

 

Liturgia de la Palabra del Miércoles de la XXII Semana del Tiempo Ordinario.

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 3, 1-9.

 

Hermanos, no pude hablaros como a hombres de espíritu, sino como a gente carnal, como a niños en Cristo. Por eso os alimenté con leche, no con comida, porque no estabais para más. Por supuesto, tampoco ahora, que seguís los instintos carnales. Mientras haya entre vosotros envidias y contiendas, es que os guían los instintos carnales y que procedéis según lo humano. Cuando uno dice «yo soy de Pablo» y otro, «yo de Apolo», ¿no estáis procediendo según lo humano? En fin de cuentas, ¿Qué es Apolo y qué es Pablo? Ministros que os llevaron a la fe, cada uno como le encargó el Señor. Yo planté, Apolo regó, pero fue Dios quien hizo crecer; por tanto, el que planta no significa nada ni el que riega tampoco; cuenta el que hace crecer, o sea, Dios. El que planta y el que riega son una misma cosa; si bien cada uno recibirá el salario según lo que haya trabajado. Nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros campo de Dios, edificio de Dios.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Reflexión de la Primera Lectura

 

En este texto de la Sagrada Escritura, a propósito de un problema particular de la comunidad de Corinto en donde se desarrollaba el partidismo, Dios nos da un excelente «termómetro» para revisar si nuestra vida en Cristo ha crecido. San Pablo dice: Mientras se sigan dejando llevar por sus pasiones, no son sino cristianos en edad infantil. Sobre todo, y siguiendo el contexto de esta enseñanza del apóstol, se refiere a aquellas pasiones que causan división, discordia, enemistad, celos, envidias, rencores, las que nos llevan a actuar fundamentalmente en contra de los dos principios básicos del Evangelio: el amor y la unidad. En la medida en que dejamos que el Espíritu Santo tome control de nuestras emociones, de nuestras pasiones, nuestro trato con los demás se vuelve sereno y amable; la envidia y el orgullo van desapareciendo, haciéndonos cada vez más humildes y sencillos. San Juan el bautista, lleno del Espíritu Santo, reconociendo el mal que hace la división decía, refiriéndose a Jesús: «Es necesario que yo disminuya para que él crezca». Permitamos que nuestro corazón, como el de María Santísima, esté siempre lleno del Espíritu, para que las pasiones no encuentren lugar en él.

 

Salmo 32, 12-15. 20-21.

R/. Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.

 

Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad.
El Señor mira desde el cielo,
se fija en todos los hombres. R/.

Desde su morada observa
a todos los habitantes de la tierra:
él modeló cada corazón,
y comprende todas sus acciones. R/.

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo;
con él se alegra nuestro corazón,
en su santo nombre confiamos. R/.

 

Lectura del Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 4, 38-44.

 

En aquel tiempo, Jesús salió de la sinagoga y entró en la casa de Simón. La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron a Jesús que hiciera algo por ella. Jesús, de pie junto a ella, mandó con energía a la fiebre, y la fiebre desapareció. Ella se levantó enseguida y se puso a servirles.

Al meterse el sol, todos los que tenían enfermos se los llevaron a Jesús y él, imponiendo las manos sobre cada uno, los fue curando de sus enfermedades. De muchos de ellos salían también demonios que gritaban: «¡Tú eres el Hijo de Dios!» Pero él les ordenaba enérgicamente que se callaran, porque sabían que él era el Mesías.

Al día siguiente se fue a un lugar solitario y la gente lo andaba buscando. Cuando lo encontraron, quisieron retenerlo, para que no se alejara de ellos; pero él les dijo: «También tengo que anunciarles el Reino de Dios a las otras ciudades, pues para eso he sido enviado». Y se fue a predicar en las sinagogas de Judea.

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión del Santo Evangelio

 

En este pasaje, Jesús sigue confirmando que ha venido a cumplir su misión: a sanar a los enfermos, liberar a los cautivos y a anunciar la llegada del Reino de Dios, ¡y de qué manera! Vemos claramente a este Jesús, todo compasión, con un pueblo que lo necesita, un Jesús que está atento a nuestras necesidades y que en el momento en que los que están presentes le piden que haga algo por la suegra de Pedro, de inmediato responde restaurándola por completo, porque todos hemos pasado por una fiebre así, y aun cuando ya ha pasado, toma tiempo en que vuelvas a recuperarte totalmente. No sucede así con la suegra de Pedro, quien inmediatamente después, se pone a servirles.

Qué maravilla ser tocado por el Señor, así como esta mujer y corresponder de inmediato poniéndose al servicio de los demás, olvidándose de sí misma y respondiendo con amor, sin que nadie se lo pida, a través del servicio. Como dijera san Juan Pablo II en su encíclica Dives in Misericordia “no sólo recibe y experimenta la misericordia de Dios, sino que está llamado a «usar misericordia» con los demás”.

Todos los cristianos hemos sido tocados por la misericordia del Señor, y por lo tanto tenemos la responsabilidad, no como la de alguien que trata de cumplir por un favor recibido, sino la responsabilidad de alguien que al haber sido tocado por el amor, se decide a unirse al anuncio de Jesús, repartiendo amor y misericordia a los que están a su alrededor, aun a aquellos que pudieran no tratarnos bien.

El Señor Jesús no se mide cuando se trata de ser misericordioso y por eso en este pasaje el evangelista nos hace notar que ya al final del día, le seguían trayendo enfermos y Él les imponía las manos para sanarlos; gran ejemplo nos pone, no le importa su cansancio, trabaja sin descanso por el bien del pueblo. Porque a veces nosotros, cuando andamos fatigados por la razón que sea, nos comportamos sin misericordia, nos concentramos en nosotros mismos y con facilidad nos irritamos.

Hoy es un buen día para ofrecerle al Señor eso que nos tiene incómodos, cansados, agobiados, ante esa situación, debemos recordar que hemos sido tocados por el Señor y darle una cara positiva a nuestro día, siendo misericordiosos con todo el que el Señor nos ponga en el camino.

Esta reflexión del Evangelio es una producción de Evangelización Activa.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Pbro. Ernesto María Caro.

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

 

 

Homilía de hoy con Monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante, España.

 

 

Evangelio del día con el Presbítero Marcos Galvis, Sacerdote del Dios Altísimo desde Barinas, Venezuela.

 

 

Evangelio del día con el Presbítero Javier Carralón, Sacerdote del Instituto Secular Stabat Mater, Guadalajara, Jalisco, México.

 

 

Evangelio del día con el Presbítero Santiago Martín,  Franciscanos de María, Magnificat.TV desde Madrid, España.

 

 

Evangelio del día con el Presbítero Carlos Yepes, párroco de la Ermita de Jesús, Arquidiócesis de Medellín, Colombia.

 

 

Evangelio del día con el Presbítero Jorge Hernán Pulido Martínez, desde la Diócesis de Buga (Colombia) y miembro de la Asociación Sacerdotal Siervos del Espíritu Santo.

 

 

Durante el Tiempo Ordinario rezamos la oración del Ángelus a las 06h00, 12h00, 18h00 y 00h00.

 

Imagen: Ángelus, Theios Parrhesía de IJ Alliance.

El ángel del Señor anunció a María.

Y concibió
por obra y gracia del Espíritu Santo.

Dios te salve, María...

He aquí la esclava del Señor.
Hágase en mí según tu palabra.

Dios te salve, María...

Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.

Dios te salve, María…

Ruega por nosotros,
Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Jesucristo.

Oremos

 

Oh Padre, Infunde en nuestra alma tu gracia. Tú, que en la anunciación del Ángel nos has revelado la encarnación de tu Hijo, por su pasión y su cruz condúcenos a la gloria de la resurrección. Por Cristo, Nuestro Señor. Amén.

 

Recemos juntos el Santo Rosario en latín con el  Proyecto Dominus Tecum

 

Hoy contemplamos los Misterios Gloriosos.

 

 

Conozcamos a los santos de hoy, San Salomón Leclercq y Beato Bartolomé Gutiérrez y compañeros mártires, con los canales de youtube Historias Católicas, Santidad en medio del mundo, Movimiento Matrimonial Católico y P. Carlos Yepes

 

 

Continuamos compartiendo el «Catecismo para bárbaros» Clase No. 17, con el P. Javier Olivera Ravasi para toda persona dispuesta a aprender sobre la fe católica.

 

 

Ver también:  Liturgia de Las Horas de Miércoles de la XXII del Tiempo Ordinario.

 

Ver también: Divina Providencia – Inicio mes de septiembre – Santos Gil (Egidio) Abad y Josué – Santa Misa y Liturgia de La Palabra del Martes de la XXII Semana del Tiempo Ordinario 01092026

 

Descarga: El Santo Rosario: un camino sencillo para encontrarse con Dios, incluye el Santo Rosario en latín y español – Theios Parrhesía.

 

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