Imagen del Martirio de San Juan Bautista – Brújula Cotidiana.com
Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Acatlán, estado de Guerrero, México.
Liturgia de la Palabra de la Fiesta del martirio de Juan el Bautista del Viernes de la XXI Semana del Tiempo Ordinario.
Con Pbro. Ernesto María Caro. Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 4, 1-8
Hermanos, os rogamos y exhortamos en el Señor Jesús:
Ya habéis aprendido de nosotros cómo comportarse para agradar a Dios; pues comportaos así y seguid adelante.
Ya conocéis las instrucciones que os dimos, en nombre del Señor Jesús.
Esto es la voluntad de Dios: vuestra santificación, que os apartéis de la impureza, que cada uno de vosotros trate su cuerpo con santidad y respeto, no dominado por la pasión, como hacen los gentiles que no conocen a Dios.
Y que en este asunto nadie pase por encima de su hermano ni se aproveche con engaño, porque el Señor venga todo esto, como ya os dijimos y aseguramos: Dios no nos ha llamado a una vida impura, sino santa.
Por tanto, quien esto desprecia, no desprecia a un hombre, sino a Dios, que os ha dado su Espíritu Santo.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Reflexión de la Primera Lectura
La invitación de san Pablo no puede ser más objetiva y clara: lo que Dios quiere es que seamos santos. Si bien en este pasaje propone a la comunidad de Tesalónica algunas ideas y áreas en las que hay que trabajar continuamente como son la castidad, el control de sí mismo, el trato a los demás y la caridad, recordemos que el ser santos no es otra cosa que vivir de acuerdo al Evangelio. Es cierto que no es fácil, sobre todo en algunas áreas de nuestra vida; sin embargo, contamos con la ayuda del Espíritu que, actuando desde dentro, va sanando y fortaleciendo nuestra voluntad para que la vida de Dios se haga una realidad en nosotros. Si el apóstol insiste en el área de la pureza sexual y de la relación entre esposos es porque es un área que se ve continuamente amenazada por el pecado (más en nuestros días). Busca agradar a Dios con toda tu vida, él te dará la gracia y la fuerza para vivir lejos del pecado y así llevar una vida de paz y gozo interior.
Salmo 96, 1-2b. 5-6. 10. 11-12
R/. Alegraos, justos, con el Señor
El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Justicia y derecho sostienen su trono. R/.
Los montes se derriten como cera ante el Señor,
ante el Señor de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria. R/.
Odiad el mal los que amáis al Señor:
él protege la vida de sus fieles
y los libra de los malvados. R/.
Amanece la luz para el justo,
y la alegría para los rectos de corazón.
Alegraos, justos, con el Señor,
celebrad su santo nombre. R/.
Lectura del Santo Evangelio según San Marcos 6, 17-29
En aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo habla metido en la cárcel, encadenado.
El motivo era que Herodes se habla casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano.
Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía. Cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo escuchaba con gusto.
La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea.
La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven:
-«Pídeme lo que quieras, que te lo doy.»
Y le juró:
-«Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino.»
Ella salió a preguntarle a su madre:
-«¿Qué le pido?»
La madre le contestó:
-«La cabeza de Juan, el Bautista.»
Entró ella en seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió:
-«Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista.»
El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados, no quiso desairarla. En seguida le mandó a un verdugo que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre.
Al enterarse sus discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron.
Palabra de El Señor.
Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

Cortesía de imagen: El Martirio de San Juan Bautista: Voz que clama por la verdad – Radio María Perú.
Reflexión del Evangelio
Reflexión del Santo Evangelio de hoy con el Pbro. Martín Ávalos, desde la parroquia Madre del Salvador, ciudad de Santa Ana, El Salvador.
El Evangelio de hoy nos enseña la consecuencia que puede llegar a tener decir la verdad cuando una persona se ve presionada por quedar bien y no medir las consecuencias de sus actos.
La muerte de Juan el Bautista se da por una promesa imprudente de Herodes a la hija de Herodías. Imagínate en esa fiesta de cumpleaños en donde sobraba la bebida, la comida, la música, los bailes; para esas alturas, seguramente Herodes ya tenía poca conciencia para medir las consecuencias de lo que dijo, por el desenfreno y la emoción provocada por las pasiones; “Te daré lo que me pidas», le dijo a la joven, y dice la Palabra que hasta se puso triste cuando escuchó lo que la joven le pidió.
Pero, pues ya había hablado, ya había prometido y no quería quedarle mal, ¿ya qué le hacía? No quería perder su imagen. ¡Qué triste!, pero así nos puede pasar a nosotros cuando nos sobrepasan las pasiones y los excesos.
Debemos aprender cuidadosamente de esto, pero sobre todo, debemos aprender también del valor de Juan al señalar el pecado de Herodes, y más porque se trataba de una autoridad, el rey. Juan no se detuvo a analizar las consecuencias de decir la verdad. Esto, por supuesto, le costó la vida porque alguien se sintió ofendido de que le señalaran su pecado.
A veces nosotros preferimos quedarnos callados ante una situación que hay que denunciar para no meternos en problemas, no necesariamente porque vayamos a morir como Juan, sino que tenemos miedo de poner en riesgo nuestra imagen o nuestro trabajo; no queremos meternos en problemas y mejor seguimos la corriente, como que no vemos, nos dejamos llevar porque, finalmente, todos lo hacen.
Revisemos nuestras vidas para ver cuántas veces nos hemos quedado callados o hemos sido cómplices de una situación de pecado y no hemos sido capaces de señalarlo o nos hacernos a un lado para no participar, por miedo de perder nuestro trabajo o que digan que somos raros, o nos dejen de hablar.
Jesús nos invita a ser cristianos de tiempo completo, en todo tiempo y lugar, hablar y señalar con la verdad, sin importar lo que cueste, sin miedo de que se vean afectados nuestros intereses. Nuestro interés es ser luz para los que nos rodean. No tengas miedo.
Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Pbro. Ernesto María Caro.
Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

Conozcamos más sobre el Martirio de San Juan Bautista con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México.
Compartimos con ustedes este especial de EWTN sobre el Martirio de San Juan Bautista el 30 de agosto de 2017. Un a historia para todos los tiempos.