Imagen: Santa Mónica, madre de San Agustín. Theios Parrhesía de IJ Alliance.
Hoy Jueves Sacerdotal y Eucarístico, Jesús, te espera en el Santísimo Sacramento del Altar. Compartimos la transmisión en vivo desde la parroquia San Alberto Magno, Diócesis de Daule, Ecuador.

Santa Misa presidida por el Presbítero Ricardo Prato, desde la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, sector La Castra, San Cristóbal, estado Táchira, Venezuela.
Santa Misa presidida por el Reverendo Enric Ribas Baciana, Presbítero, desde la parroquia Santa Teresita del Niño Jesús, Barcelona, España transmitida por el canal de youtube María de Nazareth TV.
Liturgia de la Palabra del Jueves de la XXI Semana del Tiempo Ordinario.
Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»
Comienzo de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1, 1-9.
Yo Pablo, llamado a ser apóstol de Cristo Jesús por designio de Dios, y Sóstenes, nuestro hermano, escribimos a la Iglesia de Dios en Corinto, a los consagrados por Cristo Jesús, a los santos que él llamó y a todos los demás que en cualquier lugar invocan el nombre de Jesucristo, Señor de ellos y nuestro. La gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo sean con vosotros. En mi acción de gracias a Dios os tengo siempre presentes, por la gracia que Dios os ha dado en Cristo Jesús. Pues por él habéis sido enriquecidos en todo: en el hablar y en el saber; porque en vosotros se ha probado el testimonio de Cristo. De hecho, no carecéis de ningún don, vosotros que aguardáis la manifestación de nuestro Señor Jesucristo. Él os mantendrá firmes hasta el final, para que no tengan de qué acusaros en el día de Jesucristo, Señor nuestro. Dios os llamó a participar en la vida de su Hijo, Jesucristo Señor nuestro. ¡Y él es fiel!
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Reflexión de la primera lectura
En este inicio de la carta encontraríamos suficiente tema para reflexionar, pero centremos nuestra atención sólo en las primeras palabras del apóstol, en su saludo a la comunidad. Llama poderosamente la atención que se refiere a ellos como «santos»: «A todos ustedes, a quienes Dios ha santificado en Cristo Jesús y que son su pueblo santo». Ya Jesús nos había dicho que esta era la realidad a la que debemos aspirar y en la que debemos de trabajar: nuestra santidad. Sobre todo, porque él mismo nos ha santificado por medio del Espíritu Santo. No tenemos entonces excusa para no serlo. Basta con dejar que Dios, que nos habita como en un templo, se manifieste en nuestra vida, en nuestros pensamientos, en nuestras palabras. Es Dios mismo quien nos hace santos, pues «él nos ha santificado». Sin embargo, espera una respuesta a esta incitativa de santidad. Nuestra oración y nuestra vida sacramental (Eucaristía y Reconciliación) son los elementos para responder a esta gracia. Por ello, si de alguna manera genérica se debería llamar a los cristianos, sería: SANTOS. No hay excusa para no serlo. ¿Por qué no te decides hoy a ser verdaderamente santo?
Salmo 144, 2-7.
R/. Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey.
Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás.
Grande es el Señor, merece toda alabanza,
es incalculable su grandeza. R/.
Una generación pondera tus obras a la otra,
y le cuenta tus hazañas.
Alaban ellos la gloria de tu majestad,
y yo repito tus maravillas. R/.
Encarecen ellos tus temibles proezas,
y yo narro tus grandes acciones;
difunden la memoria de tu inmensa bondad,
y aclaman tus victorias. R/.
Lectura del Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 24, 42-51.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Velen y estén preparados, porque no saben qué día va a venir su Señor. Tengan por cierto que si un padre de familia supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. También ustedes estén preparados, porque a la hora en que menos lo piensen, vendrá el Hijo del hombre.
Fíjense en un servidor fiel y prudente, a quien su amo nombró encargado de toda la servidumbre para que le proporcionara oportunamente el alimento. Dichoso es el servidor, si al regresar su amo, lo encuentra cumpliendo con su deber. Yo les aseguro que le encargará la administración de todos sus bienes.
Pero si el servidor es un malvado, y pensando que su amo tardará, se pone a golpear a sus compañeros, a comer y emborracharse, vendrá su amo el día menos pensado, a una hora imprevista, lo castigará severamente y lo hará correr la misma suerte de los hipócritas. Entonces todo será llanto y desesperación».
Palabra de El Señor.
Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.
Reflexión del Santo Evangelio
En diversos pasajes de la Escritura, Jesús nos deja muy claro que sus discípulos no pueden serlo solo a ratos, no podemos estar con un pie en las cosas de Dios y con otro en las cosas del mundo; el discípulo, para ser discípulo, tiene que velar y estar preparado, no se va a ganar el cielo solo por decir “sí” al llamado, sino permaneciendo siempre atento y vigilante a su estilo de vida y sus frutos.
Utiliza esta hermosa figura del padre de familia que hará lo que tenga que hacer para proteger su casa y a los suyos. Quizá no todos hemos tenido la bendición de que nuestro padre fuera precisamente ese vigilante, que ante el posible peligro, diera todo lo que está de su parte para protegernos, pero aun en caso que tuviéramos un ejemplo opuesto, siempre nos habremos topado con alguien que sí sería como el que describe la Escritura, preparado para defender lo suyo.
El Señor no quiere que nuestro enemigo nos haga daño, debemos tener claro que hay un enemigo que quiere que fallemos, quiere que pequemos y que nos alejemos de Dios y Jesús nos da las armas para defendernos de este enemigo, “velen y estén preparados” ¿y cómo le voy a hacer para eso? Necesitamos estar unidos a la vid que nos alimenta, pegados a la oración y los sacramentos que nos fortalecen, dejando que el Espíritu Santo se manifieste en nuestra vida.
En vigilancia constante no como un juez implacable, sino como el padre amoroso que quiere que todos se salven y que está siempre con los brazos abiertos esperando al hijo que se ha equivocado. Como explicó Catalina de Siena, pasar de ser un siervo por temor, un pecador que comienza a cumplir los mandamientos por temor, a un hijo por amor, un hijo que sintiéndose amado, ya no vigila sus actos por miedo, sino por el deseo puro de agradar a su Padre.
Que el Señor te conceda hoy experimentar el amor del Padre como hijo muy amado y a partir de ahí puedas fortalecer tu actitud vigilante y preparada para permanecer fiel hasta el final.
Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Pbro. Ernesto María Caro.
Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

Homilía de hoy con Monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante, España.
Evangelio del día con el Presbítero Marcos Galvis, Sacerdote del Dios Altísimo desde Barinas, Venezuela.
Evangelio del día con el Presbítero Jorge Hernán Pulido Martínez, desde la Diócesis de Buga (Colombia) y miembro de la Asociación Sacerdotal Siervos del Espíritu Santo.
Evangelio del día con el Presbítero Javier Carralón, Sacerdote del Instituto Secular Stabat Mater, Guadalajara, Jalisco, México.
Evangelio del día con el Presbítero Carlos Yepes, párroco de la Ermita de Jesús, Arquidiócesis de Medellín, Colombia.
Evangelio del día con el Presbítero Santiago Martín, Franciscanos de María, Magnificat.TV desde Madrid, España.
Durante el Tiempo Ordinario rezamos la oración del Ángelus a las 06h00, 12h00, 18h00 y 00h00.

Imagen: Ángelus, Theios Parrhesía de IJ Alliance.
El ángel del Señor anunció a María.
Y concibió
por obra y gracia del Espíritu Santo.
Dios te salve, María...
He aquí la esclava del Señor.
Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María...
Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María…
Ruega por nosotros,
Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Jesucristo.
Oremos
Oh Padre, Infunde en nuestra alma tu gracia. Tú, que en la anunciación del Ángel nos has revelado la encarnación de tu Hijo, por su pasión y su cruz condúcenos a la gloria de la resurrección. Por Cristo, Nuestro Señor. Amén.
Recemos juntos el Santo Rosario en latín con el Proyecto Dominus Tecum
Hoy contemplamos los Misterios Luminosos.
Conozcamos a la santa de hoy, Santa Mónica, con los canales de youtube Historias Católicas y Movimiento Matrimonial Católico.
Continuamos compartiendo el «Catecismo para bárbaros» Clase No. 11, con el P. Javier Olivera Ravasi para toda persona dispuesta a aprender sobre la fe católica.
Ver también: Liturgia de Las Horas del Jueves de la XXI Semana del Tiempo Ordinario.
Ver también: Santos Teresa de Jesús Jornet e Ibars y Alejandro Bérgamo – Santa Misa y Liturgia de La Palabra del Miércoles de la XXI Semana del Tiempo Ordinario 26082026
Descarga: El Santo Rosario: un camino sencillo para encontrarse con Dios, incluye el Santo Rosario en latín y español – Theios Parrhesía.