Imagen: San Ponciano (Papa) y San Hipólito (presbítero y teólogo). Theios Parrhesía de IJ Alliance.

Hoy Jueves Sacerdotal y Eucarístico, Jesús, te espera en el Santísimo Sacramento del Altar. Compartimos la transmisión en vivo desde la parroquia San Alberto Magno, Diócesis de Daule, Ecuador.
Santa Misa presidida por el Presbítero Mauricio Uribe Duque, sacerdote, presbítero y fraile de la Orden de los Carmelitas Descalzos de Colombia, desde la Capilla del Señor Jesús, transmitida por TeleVid.
Santa Misa presidida por el Presbítero Ricardo Prato, desde la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, sector La Castra, San Cristóbal, estado Táchira, Venezuela.
Liturgia de la Palabra del Jueves de la XIX Semana del Tiempo Ordinario.
Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»
Lectura de la profecía de Ezequiel 12, 1-12.
Me vino esta palabra del Señor: «Hijo de Adán, vives en la casa rebelde: tienen ojos para ver, y no ven; tienen oídos para oír, y no oyen; pues son casa rebelde. Tú, hijo de Adán, prepara el ajuar del destierro y emigra a la luz del día, a la vista de todos; a la vista de todos, emigra a otro lugar a ver si lo ven; pues son casa rebelde. Saca tu ajuar, como quien va al destierro, a la luz del día, a la vista de todos, y tú sal al atardecer, a la vista de todos, como quien va al destierro. A la vista de todos, abre un boquete en el muro y saca por allí tu ajuar. Cárgate al hombro el hatillo, a la vista de todos, sácalo en la oscuridad; tápate la cara, para no ver la tierra, porque hago de ti una señal para la casa de Israel.»
Yo hice lo que me mandó: saqué mi ajuar como quien va al destierro, a la luz del día; al atardecer, abrí un boquete en el muro, lo saqué en la oscuridad, me cargué al hombro el hatillo, a la vista de todos.
A la mañana siguiente, me vino esta palabra del Señor: «Hijo de Adán, ¿no te ha preguntado la casa de Israel, la casa rebelde, qué es lo que hacías? Pues respóndeles: «Esto dice el Señor: Este oráculo contra Jerusalén va por el príncipe y por toda la casa de Israel que vive allí.» Di: «Soy señal para vosotros; lo que yo he hecho lo tendrán que hacer ellos: irán cautivos al destierro. El príncipe que vive entre ellos se cargará al hombro el hatillo, abrirá un boquete en el muro para sacarlo, lo sacará en la oscuridad y se tapará la cara para que no lo reconozcan.»»
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Reflexión de la primera Lectura
No es raro en la literatura profética el encontrarnos, como en el pasaje de hoy, escenificaciones que buscan ilustrar al pueblo con imágenes lo que no han querido entender con las palabras. El profeta les hace ver que, de la misma forma como él ha salido de Jerusalén, así saldrán también todos ellos empezando por el Rey. Ante estas palabras, siempre me pregunto: ¿No será suficiente, todo lo que estamos viendo hoy en el mundo, para que entendamos que hemos diluido el Evangelio de Jesús; que nuestra vida dista mucho de ser lo que el Señor nos invitó a vivir en su Iglesia? No parece que las predicaciones tengan gran impacto en el pueblo, y la mayoría de nuestros hermanos bautizados, caminan por el camino de la oscuridad, del hedonismo, del materialismo, y algunos, de cosas peores. Hoy en día recibimos noticias de que, en diferentes partes del mundo, imágenes de María Santísima lloran, incluso algunas hasta lloran sangre. Cuestionado sobre este particular, el santo Padre Juan Pablo II decía: «Si la imagen de Nuestra Señora llora, por algo será». Con estas palabras, sin admitir del todo el suceso, dejaba abierta la reflexión del por qué este tipo de eventos. Hermanos, no podemos cerrar nuestros ojos ante la realidad que viven hoy muchísimos bautizados. Oremos al Señor y pongámonos a trabajar para llevarles el mensaje de salvación, perdón y esperanza.
Salmo 77, 56-59. 61-62.
R/. No olvidéis las acciones de Dios.
Tentaron al Dios Altísimo
y se rebelaron, negándose a guardar sus preceptos;
desertaron y traicionaron como sus padres,
fallaron como un arco engañoso. R/.
Con sus altozanos lo irritaban,
con sus ídolos provocaban sus celos.
Dios lo oyó y se indignó,
y rechazó totalmente a Israel. R/.
Abandonó sus valientes al cautiverio,
su orgullo a las manos enemigas;
entregó su pueblo a la espada,
encolerizado contra su heredad. R/.
Lectura del Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 18, 21–19, 1.
En aquel tiempo, Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: «Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?» Jesús le contestó: «No sólo hasta siete, sino hasta setenta veces siete».
Entonces Jesús les dijo: «El Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus servidores. El primero que le presentaron le debía muchos millones. Como no tenía con qué pagar, el Señor mandó que lo vendieran a él, a su mujer, a sus hijos y todas sus posesiones, para saldar la deuda. El servidor, arrojándose a sus pies, le suplicaba, diciendo: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo’. El rey tuvo lástima de aquel servidor, lo soltó y hasta le perdonó la deuda.
Pero, apenas había salido aquel servidor, se encontró con uno de sus compañeros, que le debía poco dinero. Entonces lo agarró por el cuello y casi lo estrangulaba, mientras le decía: ‘Págame lo que me debes’. El compañero se le arrodilló y le rogaba: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo’. Pero el otro no quiso escucharlo, sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que le pagara la deuda.
Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de indignación y fueron a contarle al rey lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: ‘Siervo malvado. Te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también haber tenido compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?’ Y el señor, encolerizado, lo entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta que pagara lo que debía.
Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes si cada cual no perdona de corazón a su hermano».
Cuando Jesús terminó de hablar, salió de Galilea y fue a la región de Judea que queda al otro lado del Jordán.
Palabra de El Señor.
Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.
Reflexión del Santo Evangelio
Pedro, con una gran convicción, se acerca al Maestro a plantearle una duda muy genuina, muy humana, porque cuando alguien nos ofende, de manera instintiva, sintiéndonos agraviados, tendemos de inmediato a responder, en mayor o menor medida, pero sin duda que en nuestra carne, las ofensas dejan huella, marcan y provocan una reacción.
En su genuino sentir, Pedro está dispuesto a ir más allá de sus fuerzas, está dispuesto a perdonar y no solo perdonar a alguien que lo ofendió, alguien que hasta siete veces lo ha ofendido. En su cabeza le parecía razonable que un seguidor de Jesús se decidiera a perdonar a alguien que lo ofendió tantas veces.
Si me pongo en el lugar de Pedro, ¿hasta cuántas veces puedo perdonar a alguien que me ofende, que me molesta, que me causa animadversión? ¿acaso ya di el gran paso de perdonarlo una vez? Porque a veces, ni siquiera estamos dispuestos a perdonar esta primera vez, decimos “¿qué no viste lo que me hizo? ¿Cómo me ofendió delante de todos?” o lo que sea que haya sido.
Parafraseando a Jesús, realmente lo sorprende con la respuesta, ‘Pedro, ¿sólo siete? ¡eso es muy poco!, si quieres ser de los míos ¡tienes que perdonar siempre!’ y como dice el dicho, ahí es donde se enfría el cliente.
Nos gusta seguir al Dios del amor, acercarnos a Él, sentirnos abrazados y apapachados cuando algo no está bien en nuestras vidas, cuando necesitamos ayuda. Y este mismo Dios del amor nos pregunta ¿y estás dispuesto a perdonar? ¿Cuál es tu respuesta a esa pregunta? Piensa en una ofensa que hayas sufrido, no en esa que a ojos del mundo sea “imperdonable”, piensa en una de “media tabla” ¿realmente estás dispuesto?
Santa Teresa de Calcuta nos enseñó que el amor verdadero no evita el dolor, más bien significa que el amor y la compasión superan cualquier ofensa. Somos hijos de Aquél que nos ha perdonado todo, todo. Nosotros en nuestra pequeñez, somos incapaces de perdonar, pero si dejamos que nuestro corazón sea el corazón de Jesús, nos será posible perdonar, tener la compasión de Jesús, que no necesariamente significa que a partir del perdón ya soy el mejor amigo(a) de esa persona que me ofendió, pero ya no llevo ese rencor o esas ganas de venganza.
Si esta reflexión te recuerda una ofensa que no ha sido perdonada, ponla en las manos del Señor, no importa el origen, dile que ya no quieres llevar esa carga y recupera tu libertad.
Esta reflexión del Evangelio es una producción de Evangelización Activa.
Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Pbro. Ernesto María Caro.
Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

Homilía de hoy con Monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante, España.
Evangelio del día con el Presbítero Marcos Galvis, Sacerdote del Dios Altísimo desde Barinas, Venezuela.
Evangelio del día con el Presbítero Jorge Hernán Pulido Martínez, desde la Diócesis de Buga (Colombia) y miembro de la Asociación Sacerdotal Siervos del Espíritu Santo.
Evangelio del día con el Presbítero Javier Carralón, Sacerdote del Instituto Secular Stabat Mater, Guadalajara, Jalisco, México.
Evangelio del día con el Presbítero Santiago Martín, Franciscanos de María, Magnificat.TV desde Madrid, España.
Durante el Tiempo Ordinario rezamos la oración del Ángelus a las 06h00, 12h00, 18h00 y 00h00.

Imagen: Ángelus, Theios Parrhesía de IJ Alliance.
El ángel del Señor anunció a María.
Y concibió
por obra y gracia del Espíritu Santo.
Dios te salve, María...
He aquí la esclava del Señor.
Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María...
Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María…
Ruega por nosotros,
Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Jesucristo.
Oremos
Oh Padre, Infunde en nuestra alma tu gracia. Tú, que en la anunciación del Ángel nos has revelado la encarnación de tu Hijo, por su pasión y su cruz condúcenos a la gloria de la resurrección. Por Cristo, Nuestro Señor. Amén.
Recemos juntos el Santo Rosario en latín con el Proyecto Dominus Tecum
Hoy contemplamos los Misterios Luminosos.
Conozcamos a los santos de hoy, Santos Ponciano e Hipólito, con los canales de youtube Historias Católicas y Movimiento Matrimonial Católico.
Y recuerda católico ayudar a la Santa Madre Iglesia en sus necesidades. El Seminario Mayor de Guayaquil invita:

¡Tu ayuda puede dejar una huella de fe y esperanza!
La Parroquia Eclesiástica Nuestra Señora de La Merced, de la jurisdicción parroquial de Pedro Pablo Gómez, cantón Jipijapa, provincia de Manabí, te invita a ser parte de una noble causa: embellecer nuestro templo matriz, la casa de Dios y el lugar donde nuestra comunidad se reúne para celebrar la fe, la esperanza y el amor.
Para lograr este hermoso propósito, hemos organizado una ¡GRAN RIFA CON FANTÁSTICOS PREMIOS!
Con tu colaboración no solo tendrás la oportunidad de ganar excelentes premios, sino que también contribuirás a preservar y mejorar un espacio sagrado que pertenece a toda la comunidad.
¡Cada boleto es un acto de generosidad y una semilla de esperanza!
Para adquirir tus boletos o recibir más información, comunícate con nuestro párroco:
Pbro. Gregorio Ansaldi
Orden San Elías
099 916 9890
¡Contamos contigo! Unidos, con fe y solidaridad, haremos de nuestro templo un lugar aún más hermoso para las presentes y futuras generaciones.

Ver también: Liturgia de Las Horas de Jueves de la XIX Semana del Tiempo Ordinario.
Ver también: Santa Juana Francisca de Chantal – Santa Misa y Liturgia de La Palabra del Miércoles de la XIX Semana del Tiempo Ordinario 12082026
Descarga: El Santo Rosario: un camino sencillo para encontrarse con Dios, incluye el Santo Rosario en latín y español – Theios Parrhesía.