Imagen: Santos Juan Eudes y Ezequiel Moreno. Theios Parrhesía de IJ Alliance.

Santa Misa presidida por el Presbítero Julio César Bedoya, desde la Capilla del Señor Jesús, de Colombia transmitida por TeleVid.
Santa Misa presidida por el Presbítero Ricardo Prato, desde la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, sector La Castra, San Cristóbal, estado Táchira, Venezuela.
Liturgia de la Palabra del Miércoles de la XX Semana del Tiempo Ordinario.
Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»
Lectura de la profecía de Ezequiel 34, 1-11.
Me vino esta palabra del Señor: «Hijo de Adán, profetiza contra los pastores de Israel, profetiza, diciéndoles: «¡Pastores!, esto dice el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿No son las ovejas lo que tienen que apacentar los pastores? Os coméis su enjundia, os vestís con su lana; matáis las más gordas, y las ovejas no las apacentáis. No fortalecéis a las débiles, ni curáis a las enfermas, ni vendáis a las heridas; no recogéis a las descarriadas, ni buscáis las perdidas, y maltratáis brutalmente a las fuertes. Al no tener pastor, se desperdigaron y fueron pasto de las fieras del campo. Mis ovejas se desperdigaron y vagaron sin rumbo por montes y altos cerros; mis ovejas se dispersaron por toda la tierra, sin que nadie las buscase, siguiendo su rastro. Por eso, pastores, escuchad la palabra del Señor: ‘¡Lo juro por mi vida! –oráculo del Señor–. Mis ovejas fueron presa, mis ovejas fueron pasto de las fieras del campo, por falta de pastor; pues los pastores no las cuidaban, los pastores se apacentaban a sí mismos; por eso, pastores, escuchad la palabra del Señor. Así dice el Señor: Me voy a enfrentar con los pastores; les reclamaré mis ovejas, los quitaré de pastores de mis ovejas, para que dejen de apacentarse a si mismos los pastores; libraré a mis ovejas de sus fauces, para que no sean su manjar. Así dice el Señor Dios: «Yo mismo en persona buscaré a mis ovejas, siguiendo su rastro.»»
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Reflexión de la primera Lectura
Un texto que, en principio debemos entender va hacia los dirigentes del pueblo, especialmente en tiempos del profeta, en donde se había olvidado la exigencia de la ley y el culto era sólo externo, lo que había causado que el pueblo se desviara hacia los ídolos, debemos también releerlo bajo la óptica de nuestra vida cotidiana, sobre todo, aquellos que tenemos autoridad, empezando desde los padres de familia, hasta los gobernantes, sin dejar por supuesto, a los pastores de la Iglesia que son a quienes, en su momento, se dirige esta advertencia del Señor. Quisiera hoy de manera especial dirigirme a los padres de familia, que con la excusa del excesivo trabajo que a veces se imponen o les imponen, van descuidando a las ovejas, dejándolas al arbitrio de los lobos de este mundo. Hoy más que nunca, debemos estar atentos a las amistades de nuestros hijos, a los programas que ven y sobre todo, a los ejemplos que les damos en la casa; el descuido en su crecimiento y en áreas tan importantes como éstas, ponen en grave riesgo la vida espiritual y moral de los niños, especialmente de los adolescentes. Recordemos que Jesús nos invita a velar por las ovejas y a ser como él: El buen pastor, el que da su vida por sus ovejas. Nada les podremos dar mejor a nuestros hijos, que el ejemplo de un buen pastor que estuvo siempre al pendiente de ellos.
Salmo 22, 1-6.
R/. El Señor es mi pastor, nada me falta.
El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. R/.
Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R/.
Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R/.
Tu bondad y tu misericordia
me acompañan todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R/.
Lectura del Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 20, 1-16.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los cielos es semejante a un propietario que, al amanecer, salió a contratar trabajadores para su viña. Después de quedar con ellos en pagarles un denario por día, los mandó a su viña. Salió otra vez a media mañana, vio a unos que estaban ociosos en la plaza y les dijo: ‘Vayan también ustedes a mi viña y les pagaré lo que sea justo’. Salió de nuevo a medio día y a media tarde e hizo lo mismo.
Por último, salió también al caer la tarde y encontró todavía otros que estaban en la plaza y les dijo: ‘¿Por qué han estado aquí todo el día sin trabajar?’ Ellos le respondieron: ‘Porque nadie nos ha contratado’. Él les dijo: ‘Vayan también ustedes a mi viña’.
Al atardecer, el dueño de la viña le dijo a su administrador: ‘Llama a los trabajadores y págales su jornal, comenzando por los últimos hasta que llegues a los primeros’. Se acercaron, pues, los que habían llegado al caer la tarde y recibieron un denario cada uno.
Cuando les llegó su turno a los primeros, creyeron que recibirían más; pero también ellos recibieron un denario cada uno. Al recibirlo, comenzaron a reclamar al propietario, diciéndole: ‘Esos que llegaron al último sólo trabajaron una hora, y sin embargo, les pagas lo mismo que a nosotros, que soportamos el peso del día y del calor’.
Pero él respondió a uno de ellos: ‘Amigo, yo no te hago ninguna injusticia. ¿Acaso no quedamos en que te pagaría un denario? Toma, pues, lo tuyo y vete. Yo quiero darle al que llegó al último lo mismo que a ti. ¿Qué no puedo hacer con lo mío lo que yo quiero? ¿O vas a tenerme rencor porque yo soy bueno?’
De igual manera, los últimos serán los primeros, y los primeros, los últimos».
Palabra de El Señor.
Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.
Reflexión del Santo Evangelio
¿Qué clase de patrón es este que hace cosas tan extrañas? Porque estoy seguro que la mayoría al pensar en un patrón, pensaremos en alguien que da órdenes, en alguien que exige mucho, que busca el mayor retorno sobre el dinero que invierte, y sobre todo, que tiene gente que hace el trabajo por él.
En este caso, tenemos a un patrón que, de entrada, sale personalmente al amanecer en busca de trabajadores que quieran trabajar en su viña, no manda a un mensajero, sino que él mismo va a hablar y convencerlos de ir a su viña y a quienes acceden a ir, se compromete a pagarles un denario, el salario justo por el trabajo de un día. Esto nos habla de un patrón interesado por la gente, que no está esperando que lleguen a él, sino que sale en busca de ellos.
El Papa Leon XIV reflexiona sobre este gesto, no se queda solo en la invitación, sino que vuelve a la plaza a media mañana, al mediodía, y hasta a media tarde, cuando ya quizá no tendría ni sentido para nadie acudir a trabajar, eso no le importa. Este patrón está interesado en esas personas, incluso por los últimos que quizá ya habrían perdido toda esperanza. Y además su definición de “justo” no es el salario proporcional a su trabajo, sino que da a cada quien lo que necesita para alimentar a su familia. Ese es nuestro Dios, un Dios incansable que nos está llamando todo el tiempo, no importa si estábamos listos muy temprano o si llegamos tarde, ni siquiera si estamos “calificados” para la tarea, todos somos invitados.
El Señor nos llama hoy a dar un paso más allá de donde estamos, no importa lo grande o pequeña que sea nuestra fe; no importa si hemos dado muchos o pocos frutos, no importa si ya estás en el camino de conversión o si apenas estás descubriendo a este Dios amoroso que te llama.
Hoy digamos que sí a este llamado a ir más allá de lo que nosotros creemos que podemos, confiemos como estos trabajadores que acudieron al llamado esperando que el patrón les pagara lo justo y al final recibieron la misma recompensa que los que llegaron al principio. Hoy dile al Señor: ¡sí quiero responder a tu llamado, quiero hacer tu voluntad!
Esta reflexión del Evangelio es una producción de Evangelización Activa.
Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Pbro. Ernesto María Caro.
Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

Homilía de hoy con Monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante, España.
Evangelio del día con el Presbítero Marcos Galvis, Sacerdote del Dios Altísimo desde Barinas, Venezuela.
Evangelio del día con el Presbítero Jorge Hernán Pulido Martínez, desde la Diócesis de Buga (Colombia) y miembro de la Asociación Sacerdotal Siervos del Espíritu Santo.
Evangelio del día con el Presbítero Javier Carralón, Sacerdote del Instituto Secular Stabat Mater, Guadalajara, Jalisco, México.
Evangelio del día con el Presbítero Santiago Martín, Franciscanos de María, Magnificat.TV desde Madrid, España.
Durante el Tiempo Ordinario rezamos la oración del Ángelus a las 06h00, 12h00, 18h00 y 00h00.

Imagen: Ángelus, Theios Parrhesía de IJ Alliance.
El ángel del Señor anunció a María.
Y concibió
por obra y gracia del Espíritu Santo.
Dios te salve, María...
He aquí la esclava del Señor.
Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María...
Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María…
Ruega por nosotros,
Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Jesucristo.
Oremos
Oh Padre, Infunde en nuestra alma tu gracia. Tú, que en la anunciación del Ángel nos has revelado la encarnación de tu Hijo, por su pasión y su cruz condúcenos a la gloria de la resurrección. Por Cristo, Nuestro Señor. Amén.
Recemos juntos el Santo Rosario en latín con el Proyecto Dominus Tecum
Hoy contemplamos los Misterios Gloriosos.
Conozcamos a los santos de hoy, Santos Juan Eudes y Ezequiel Moreno, con los canales de youtube Congregación de Jesús y María, CJM Eudistas, Historias Católicas, Santidad en medio del mundo y Padre Idinael Bedoya Guzmán, Padre Idi.
Continuamos compartiendo el «Catecismo para bárbaros» Clase No. 3, con el P. Javier Olivera Ravasi para toda persona dispuesta a aprender sobre la fe católica.
Ver también: Liturgia de Las Horas del Miércoles de la XX Semana del Tiempo Ordinario.
Ver también: Santos Elena de Constantinopla y Alberto Hurtado- Santa Misa y Liturgia de La Palabra del Martes de la XX Semana del Tiempo Ordinario 18082026