Santa Misa presidida por el Presbítero Javier Martín, desde Madrid, España, Franciscanos de María – Magnificat Tv.
Liturgia de la Palabra del Martes de la II Semana del Tiempo Ordinario.
Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»
Lectura del Primer libro de Samuel 16, 1-13.
En aquellos días, el Señor dijo a Samuel: «¿Hasta cuándo vas a estar lamentándote por Saúl, si yo lo he rechazado como rey de Israel? Llena la cuerna de aceite y vete, por encargo mío, a Jesé, el de Belén, porque entre sus hijos me he elegido un rey.»
Samuel contestó: «¿Cómo voy a ir? Si se entera Saúl, me mata.»
El Señor le dijo: «Llevas una novilla y dices que vas a hacer un sacrificio al Señor. Convidas a Jesé al sacrificio, y yo te indicaré lo que tienes que hacer; me ungirás al que yo te diga.»
Samuel hizo lo que le mandó el Señor. Cuando llegó a Belén, los ancianos del pueblo fueron ansiosos a su encuentro: «¿Vienes en son de paz?»
Respondió: «Sí, vengo a hacer un sacrificio al Señor. Purificaos y venid conmigo al sacrificio.»
Purificó a Jesé y a sus hijos y los convidó al sacrificio. Cuando llegó, vio a Eliab y pensó: «Seguro, el Señor tiene delante a su ungido.»
Pero el Señor le dijo: «No te fijes en las apariencias ni en su buena estatura. Lo rechazo. Porque Dios no ve como los hombres, que ven la apariencia; el Señor ve el corazón.»
Jesé llamó a Abinadab y lo hizo pasar ante Samuel; y Samuel le dijo: «Tampoco a éste lo ha elegido el Señor.»
Jesé hizo pasar a Samá; y Samuel le dijo: «Tampoco a éste lo ha elegido el Señor.»
Jesé hizo pasar a siete hijos suyos ante Samuel; y Samuel le dijo: «Tampoco a éstos los ha elegido el Señor.»
Luego preguntó a Jesé: «¿Se acabaron los muchachos?»
Jesé respondió: «Queda el pequeño, que precisamente está cuidando las ovejas.»
Samuel dijo: «Manda por él, que no nos sentaremos a la mesa mientras no llegue.»
Jesé mandó a por él y lo hizo entrar: era de buen color, de hermosos ojos y buen tipo.
Entonces el Señor dijo a Samuel: «Anda, úngelo, porque es éste.»
Samuel tomó la cuerna de aceite y lo ungió en medio de sus hermanos. En aquel momento, invadió a David el espíritu del Señor, y estuvo con él en adelante. Samuel emprendió la vuelta a Ramá.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Reflexión de la primera lectura
En algunas ocasiones nos encontramos con hermanos que, por alguna circunstancia, no se sienten «dignos» o capaces para realizar algún apostolado, incluso indignos de recibir tal o cual gracia espiritual. El pasaje de hoy nos muestra que no son nuestros pobres criterios de «idoneidad» los que Dios sigue para encargarnos un ministerio o para otorgarnos una gracia espiritual. David, con todo y ser el más pequeño, y quizás, a los ojos de sus hermanos y del mundo en general, el menos apto para ser ungido como rey, Dios, que ve su corazón y lo elige. Pudiera incluso ocurrir que efectivamente no fuera el mejor para ello, pero Dios da siempre junto con el ministerio, la gracia necesaria para desempeñarlo. Por ello, hemos leído que «desde ese momento el Espíritu de Dios estuvo con él». Si Dios te llama, no tengas miedo a responder y abrir tu corazón, pues si tú o los demás no te consideran apto, Dios te dará su gracia y, con su poder, podrás realizar lo que él mismo te ha pedido.
Salmo 88, 20-22. 27-28
R/. Encontré a David, mi siervo
Un día hablaste en visión a tus amigos:
«He ceñido la corona a un héroe,
he levantado a un soldado sobre el pueblo.» R/.
«Encontré a David, mi siervo,
y lo he ungido con óleo sagrado;
para que mi mano esté siempre con él
y mi brazo lo haga valeroso.» R/.
«Él me invocará: «Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora»;
y yo lo nombraré mi primogénito,
excelso entre los reyes de la tierra.» R/.
Lectura del Santo Evangelio según san Marcos 2, 23-28.
Un sábado, Jesús iba caminando entre los sembrados, y sus discípulos comenzaron a arrancar espigas al pasar. Entonces los fariseos le preguntaron: «¿Por qué hacen tus discípulos algo que no está permitido hacer en sábado?»
Él les respondió: «¿No han leído acaso lo que hizo David una vez que tuvo necesidad y padecían hambre él y sus compañeros? Entró en la casa de Dios, en tiempos del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes sagrados, que sólo podían comer los sacerdotes, y les dio también a sus compañeros».
Luego añadió Jesús: «El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado. Y el Hijo del hombre también es dueño del sábado».
Palabra de El Señor.
Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.
Reflexión del Santo Evangelio
Es increíble cómo a veces nos parecemos tanto a esos fariseos que cuestionaban a Jesús. Estamos tan enfocados en cumplir la letra de la regla o en señalar lo que otros hacen mal, que nos olvidamos de lo más importante: la necesidad humana y la compasión. Los fariseos juzgaban como malo el hecho de que el grupo de discípulos de Jesús arrancaran espigas porque tenían hambre. Jesús les responde con una frase contundente: ‘el sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado’.
Con esto, el Señor nos enseña que las leyes de Dios no son para amarrarnos o hacernos la vida pesada, sino para ayudarnos a vivir mejor y con más orden. Dios no quiere seguidores que cumplan reglas por miedo o por rutina, sino personas que entiendan que el centro de todo es el amor y la misericordia.
Cuando la norma se vuelve más importante que la persona que sufre, estamos perdiendo el rumbo de nuestra fe. En muchas ocasiones nos pasa que somos muy rígidos con nosotros mismos o con los demás, juzgando quién es un buen cristiano solo por las apariencias o porque cumple con los ritos. El Señor nos recuerda que el amor está por encima de cualquier regla. La fe no se trata de una lista de prácticas rituales sino de una relación de libertad y amor con Dios.
Hoy el Señor nos invita a poner el corazón en todo lo que hacemos y a recordar que ninguna regla es más grande que el mandamiento del amor y ayudar al que más lo necesita.
Esta reflexión del Evangelio fue escrita por:
Juan Lara, miembro de Vivir en Cristo. En colaboración con Evangelización Activa.
Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Pbro. Ernesto María Caro.
Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

Recemos juntos el Santo Rosario con el P. Javier Olivera Ravasi, SE, San Francisco, USA. Canal QNTLC.
Hoy contemplamos los Misterios Dolorosos.
Continuamos compartiendo esta bella serie: La vida espiritual, con los hermanos sacerdotes de la Orden San Elías (OSE)
Conozcamos a los santos de hoy, San Sebastián y San Fabián, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México y el canal de youtube El santo del día.