San Jenaro (o Genaro) de Nápoles – Santa Misa y Liturgia de La Palabra del Sábado de la XXIV Semana del Tiempo Ordinario 19092026

Imagen: San Jenaro (o Genaro) de Nápoles. Theios Parrhesía de IJ Alliance.

 

 

Santa Misa presidida por el Presbítero Ricardo Prato,  desde la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, sector La Castra, San Cristóbal, estado Táchira, Venezuela.

 

 

Santa Misa presidida por el Presbítero Fernando Monzón, desde la parroquia Madre de El Salvador, ciudad de Santa Ana, El Salvador.

 

 

Liturgia de la Palabra del Sábado de la XXIV Semana del Tiempo Ordinario.

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil

 

LO QUE CAYÓ EN TIERRA BUENA REPRESENTA A LOS QUE ESCUCHAN LA PALABRA.

 

PRIMERA LECTURA

 

Lectura De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios 15, 35-37. 42-49.

 

Hermanos: Hay algunos que preguntan: “¿Cómo resucitan los muertos? ¿Qué clase de cuerpo van a tener?» Es que no se han puesto a pensar que el grano que se siembra tiene que morir, para que nazca la planta. Lo que se siembra no es la planta que va a brotar, sino solamente la semilla, por ejemplo, de trigo o de cualquier otra cosa. Lo mismo sucede en la resurrección de los muertos: se siembra un cuerpo corruptible y resucita incorruptible; se siembra un cuerpo miserable y resucita glorioso; se siembra débil y resucita fuerte; se siembra un cuerpo puramente humano y resucita un cuerpo vivificado por el Espíritu divino. Pues si existe un cuerpo puramente humano, también existe un cuerpo vivificado por el Espíritu. En efecto, la Escritura dice que el primer hombre, Adán, fue un ser que tuvo vida; el último Adán es Espíritu que da la vida. Sin embargo, no existe primero lo vivificado por el Espíritu, sino lo puramente humano; lo vivificado por el Espíritu viene después. El primer hombre, hecho de tierra, es terreno; el segundo viene del cielo. Como fue el hombre terreno, así son los hombres terrenos; como es el hombre celestial, así serán los celestiales. Y del mismo modo que fuimos semejantes al hombre terreno, seremos también semejantes al hombre celestial.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

 

SALMO RESPONSORIAL del salmo 55

 

R. Caminaré en la presencia del Señor.

 

Yo sé bien que el Señor está conmigo; por eso en Dios, cuya promesa alabo, sin temor me confío. ¿Qué hombre ha de poder causarme daño? R.
Te debo, Señor, las promesas que te hice, te las cumpliré con acción de gracias, porque libraste mi vida de la muerte, mis pies de la caída, para que camine en la presencia de Dios, mientras tengo la luz de la vida. R.

 

SANTO EVANGELIO

 

Lectura Del Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 8, 4-15

 

En aquel tiempo, mucha gente se había reunido alrededor de Jesús, y al ir pasando por los pueblos, otros más se le unían. Entonces les dijo esta parábola: Salió un sembrador a sembrar su semilla. Al ir sembrando, unos granos cayeron en el camino, la gente los pisó y los pájaros se los comieron. Otros cayeron en terreno pedregoso, y al brotar, se secaron por falta de humedad. Otros cayeron entre espinos, y al crecer éstos, los ahogaron. Los demás cayeron en tierra buena, crecieron y produjeron el ciento por uno». Dicho esto, exclamó: «El que tenga oídos para oír, que oiga». Entonces le preguntaron los discípulos: «¿Qué significa esta parábola?» Y él les respondió: «A ustedes se les ha concedido conocer claramente los secretos del Reino de Dios; en cambio, a los demás, sólo en parábolas para que viendo no vean y oyendo no entiendan. La parábola significa esto: la semilla es la palabra de Dios. Lo que cayó en el camino representa a los que escuchan la palabra, pero luego viene el diablo y se la lleva de sus corazones, para que no crean ni se salven. Lo que cayó en terreno pedregoso representa a los que, al escuchar la palabra, la reciben con alegría, pero no tienen raíz; son los que por algún tiempo creen, pero en el momento de la prueba, fallan. Lo que cayó entre espinos representa a los que escuchan la palabra, pero con los afanes, riquezas y placeres de la vida, se van ahogando y no dan fruto. Lo que cayó en tierra buena representa a los que escuchan la palabra, la conservan en un corazón bueno y bien dispuesto, y dan fruto por su constancia”.

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

REFLEXIÓN

 

La parábola del sembrador es un poco la “madre” de todas las parábolas, porque habla de la escucha de la Palabra. Nos recuerda que la Palabra de Dios es una semilla que en sí misma es fecunda y eficaz; y Dios la esparce por todos lados con generosidad, sin importar el desperdicio. ¡Así es el corazón de Dios! Cada uno de nosotros es un terreno sobre el que cae la semilla de la Palabra, ¡sin excluir a nadie! La Palabra es dada a cada uno de nosotros. Podemos preguntarnos: yo, ¿qué tipo de terreno soy? ¿Me parezco al camino, al pedregal, al arbusto? Pero, si queremos, podemos convertirnos en terreno bueno, labrado y cultivado con cuidado, para hacer madurar la semilla de la Palabra. Está ya presente en nuestro corazón, pero hacerla fructificar depende de nosotros, depende de la acogida que reservamos a esta semilla. A menudo estamos distraídos por demasiados intereses, por demasiados reclamos, y es difícil distinguir, entre tantas voces y tantas palabras, la del Señor, la única que hace libre. Por esto es importante acostumbrarse a escuchar la Palabra de Dios, a leerla. Y vuelvo, una vez más, a ese consejo: llevad siempre con vosotros un pequeño Evangelio, una edición de bolsillo del Evangelio, en el bolsillo, en el bolso… Y así, leed cada día un fragmento, para que estéis acostumbrados a leer la Palabra de Dios, y entender bien cuál es la semilla que Dios te ofrece, y pensar con qué tierra la recibo. (Ángelus, 12 de julio de 2020).

Papa Francisco.
+++

 

 

Homilía de hoy con Monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante, España.

 

 

Evangelio del día con el Presbítero Martín Ávalos, desde la parroquia Madre de El Salvador, ciudad de Santa Ana, El Salvador.

 

 

Evangelio del día con el Presbítero Marcos Galvis, Sacerdote del Dios Altísimo desde USA.

 

 

Evangelio del día con el Presbítero Javier Carralón, Sacerdote del Instituto Secular Stabat Mater, Guadalajara, Jalisco, México.

 

 

Evangelio del día con el Presbítero Santiago Martín,  Franciscanos de María, Magnificat.TV desde Madrid, España.

 

 

Evangelio del día con el Presbítero Carlos Yepes, párroco de la Ermita de Jesús, Arquidiócesis de Medellín, Colombia.

 

 

Durante el Tiempo Ordinario rezamos la oración del Ángelus a las 06h00, 12h00, 18h00 y 00h00.

 

Imagen: Ángelus, Theios Parrhesía de IJ Alliance.

El ángel del Señor anunció a María.

Y concibió
por obra y gracia del Espíritu Santo.

Dios te salve, María...

He aquí la esclava del Señor.
Hágase en mí según tu palabra.

Dios te salve, María...

Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.

Dios te salve, María…

Ruega por nosotros,
Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Jesucristo.

Oremos

 

Oh Padre, Infunde en nuestra alma tu gracia. Tú, que en la anunciación del Ángel nos has revelado la encarnación de tu Hijo, por su pasión y su cruz condúcenos a la gloria de la resurrección. Por Cristo, Nuestro Señor. Amén.

 

Recemos juntos el Santo Rosario en latín con el  Proyecto Dominus Tecum

 

Hoy contemplamos los Misterios Gozosos.

 

 

Conozcamos al santo de hoy, San Jenaro (o Genaro) de Nápoles, con los canales de youtube, Historias Católicas, Movimiento Matrimonial Católico, Santidad en medio del mundoLa voz de los santos.

 

 

Compartimos con ustedes el tema: Es posible ser hereje en el siglo XXI, con el P. Javier Olivera Ravasi – Que no te la cuenten.

 

 

Ver también:  Liturgia de Las Horas del Sábado de la XXIV Semana del Tiempo Ordinario.

 

Ver y descargar la Hoja Dominical de la Arquidiócesis de Guayaquil para mañana 20-09-2026

 

Ver también: San José de Cupertino – Santa Misa y Liturgia de La Palabra del Viernes de la XXIV Semana del Tiempo Ordinario 18092026

 

Descarga: El Santo Rosario: un camino sencillo para encontrarse con Dios, incluye el Santo Rosario en latín y español – Theios Parrhesía.

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