San Chárbel Makhluf – Santa Misa y Liturgia de La Palabra – Viernes de la XVI Semana del Tiempo Ordinario 24072026

Imagen: San Chárbel Makhluf. Theios Parrhesía de IJ Alliance.

 

 

Santa Misa presidida por el Presbítero Fernando Monzón,  desde la parroquia Madre El Salvador, ciudad de Santa Ana, El Salvador.

 

 

Santa Misa presidida por el Presbítero Marcos Galvis,  desde el estado de Barinas, Venezuela.

 

 

Liturgia de la Palabra del Viernes de la XVI Semana del Tiempo Ordinario.

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura del libro del profeta Jeremías 3,14-17.

 

Volved, hijos apóstatas –oráculo del Señor–, que yo soy vuestro dueño; cogeré a uno de cada ciudad, a dos de cada tribu, y os traeré a Sion; os daré pastores a mi gusto que os apacienten con saber y acierto; entonces, cuando crezcáis y os multipliquéis en el país –oráculo del Señor–, ya no se nombrará el arca de la alianza del Señor, no se recordará ni mencionará, no se echará de menos ni se hará otra. En aquel tiempo, llamarán a Jerusalén «Trono del Señor», acudirán a ella todos los paganos, porque Jerusalén llevará el nombre del Señor, y ya no seguirán la maldad de su corazón obstinado.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Reflexión de la primera Lectura

 

El texto que nos presenta hoy la liturgia, nos trasporta a las palabras del Apocalipsis que nos hablan de la vida eterna, de ese lugar preparado, como dice san Pablo, para todos los que aman al Señor. Si bien es cierto que, para la gente del AT, estas palabras los invitaban a vivir en la tierra que el Señor les había dado y que los hacía esperar con gran confianza, así también nosotros, nacidos en el NT, debemos poner nuestros ojos en el cielo, en la tierra prometida. Es triste que hoy, en medio de un mundo materialista, y y pensamos en el cielo. Para muchos cristianos, éste ya no es la motivación para vivir de una manera santa. Recordemos que un día vamos a morir y que, en ese momento, seremos invitados a entrar a las bodas del Cordero, pero que para esas bodas necesitamos entrar con el traje adecuado, es decir, el traje de la gracia. Es necesario, pues, en este mundo que nos invita a pensar sólo en las cosas materiales, a pensar en esa maravillosa Tierra Prometida que Dios nos tiene preparada. Sería muy triste que después de que Jesús pagó con su vida nuestra entrada, nosotros, por no estar atentos y por descuidar nuestra vida espiritual, perdiéramos esta maravillosa vida. Estemos, pues atentos, y aspiremos siempre a los bienes del cielo.

 

Salmo Jr 31

 

R/. El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño

 

Escuchad, pueblos, la palabra del Señor,
anunciadla en las islas remotas:
«El que dispersó a Israel lo reunirá,
lo guardará como un pastor a su rebaño.» R/.

«Porque el Señor redimió a Jacob,
lo rescató de una mano más fuerte.»
Vendrán con aclamaciones a la altura de Sión,
afluirán hacia los bienes del Señor. R/.

Entonces se alegrará la doncella en la danza,
gozarán los jóvenes y los viejos;
convertiré su tristeza en gozo,
los alegraré y aliviaré sus penas. R/.

 

Lectura del Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 13, 18-23.

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Escuchen ustedes lo que significa la parábola del sembrador. A todo hombre que oye la palabra del Reino y no la entiende, le llega el diablo y le arrebata lo sembrado en su corazón. Esto es lo que significan los granos que cayeron a lo largo del camino.

Lo sembrado sobre terreno pedregoso significa al que oye la palabra y la acepta inmediatamente con alegría; pero, como es inconstante, no la deja echar raíces, y apenas le viene una tribulación o una persecución por causa de la palabra, sucumbe.

Lo sembrado entre los espinos representa a aquel que oye la palabra, pero las preocupaciones de la vida y la seducción de las riquezas, la sofocan y queda sin fruto.

En cambio, lo sembrado en tierra buena, representa a quienes oyen la palabra, la entienden y dan fruto; unos, el ciento por uno; otros, el sesenta; y otros, el treinta».

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión del Santo Evangelio

 

El pasaje del Evangelio que escuchamos hoy es la explicación que el mismo Jesús nos da sobre la parábola del sembrador. Aquí el Señor nos habla con absoluta claridad sobre los diferentes terrenos que representan las actitudes con las que recibimos el amor y la Palabra de Dios en nuestro corazón.

Jesús nos presenta cuatro situaciones cotidianas. El primero es el terreno donde la semilla cae de forma superficial y el mal la quita con facilidad porque la persona no le da importancia. El segundo es el terreno pedregoso, representa a quien recibe el mensaje con entusiasmo, pero al no tener raíces profundas, se desanima y abandona el camino en cuanto llega la primera dificultad o crítica.

El tercer terreno es el que está lleno de espinas. Una de las advertencias más realistas de Jesús para nuestro ritmo de vida actual, nos habla de cómo las preocupaciones de la vida diaria, el estrés por el dinero y la ambición material termina ahogando la paz del corazón, dejándonos sin energía para hacer el bien. Y finalmente está la tierra buena, ese corazón que escucha, comprende la Palabra y produce frutos abundantes.

Esto nos recuerda que la semilla de Dios siempre es perfecta, en ella no hay defecto. El fruto no depende de ella, sino más bien de la disposición de nuestro propio corazón; ser tierra buena no significa tener una vida perfecta o sin problemas, sino tener la sabiduría de detenernos a limpiar las piedras del orgullo y arrancar los espinos del egoísmo.

El Papa Francisco decía, el buen terreno es el que se deja labrar por la oración, el que acoge con paciencia la Palabra de Dios y la pone en práctica en las situaciones de cada día. El corazón es un campo que se trabaja día a día; la actitud humilde y el esfuerzo por corregir nuestras malas acciones son las herramientas para permitir que Dios actúe en nosotros.

Podemos aprender de esto que la fe auténtica necesita echar raíces en la vida ordinaria, hay que cuidar la calidad de nuestra tierra. Cuando sientas que el estrés o las prisas del trabajo empiezan a ahogar tu paz, detente un momento y busca la luz en la oración para que el Señor te ayude por medio de la Palabra, a descubrir lo que necesitas remover o adquirir para dar buenos frutos. Ser tierra buena se demuestra cuando somos pacientes, atentos, obedientes, coherentes y somos capaces de amar con el mismo amor con que Dios nos ama.

Esta reflexión del Evangelio fue escrita por:
Juan Lara, miembro de Vivir en Cristo. En colaboración con Evangelización Activa.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Pbro. Ernesto María Caro.

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

 

 

Homilía de hoy con Monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante, España.

 

 

Evangelio del día con el Presbítero Santiago Martín,  Franciscanos de María, Magnificat.TV desde Madrid, España.

 

 

Evangelio del día con el Presbítero Marcos Galvis, Sacerdote del Dios Altísimo desde Barinas, Venezuela.

 

 

Evangelio del día con el Presbítero Javier Carralón, Sacerdote del Instituto Secular Stabat Mater, Guadalajara, Jalisco, México.

 

 

Evangelio del día con el Presbítero Freddy Bustamante, desde la parroquia Santa María de Los Ángeles, Medellín, Colombia.

 

 

Durante el Tiempo Ordinario rezamos la oración del Ángelus a las 06h00, 12h00, 18h00 y 00h00.

 

Imagen: Ángelus, Theios Parrhesía de IJ Alliance.

El ángel del Señor anunció a María.

Y concibió
por obra y gracia del Espíritu Santo.

Dios te salve, María...

He aquí la esclava del Señor.
Hágase en mí según tu palabra.

Dios te salve, María...

Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.

Dios te salve, María…

Ruega por nosotros,
Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Jesucristo.

Oremos

 

Oh Padre, Infunde en nuestra alma tu gracia. Tú, que en la anunciación del Ángel nos has revelado la encarnación de tu Hijo, por su pasión y su cruz condúcenos a la gloria de la resurrección. Por Cristo, Nuestro Señor. Amén.

 

Recemos juntos el Santo Rosario en latín con el  Proyecto Dominus Tecum

 

Hoy contemplamos los Misterios Dolorosos.

 

 

Conozcamos al santo de hoy, San Chárbel Makhluf, con los canales de youtube Historias Católicas y los Santos De Dios.

 

Y recuerda católico ayudar a la Santa Madre Iglesia en sus necesidades. El Seminario Mayor de Guayaquil invita:

 

 

 

¡Tu ayuda puede dejar una huella de fe y esperanza!

 

La Parroquia Eclesiástica Nuestra Señora de La Merced, de la jurisdicción parroquial de Pedro Pablo Gómez, cantón Jipijapa, provincia de Manabí, te invita a ser parte de una noble causa: embellecer nuestro templo matriz, la casa de Dios y el lugar donde nuestra comunidad se reúne para celebrar la fe, la esperanza y el amor.

Para lograr este hermoso propósito, hemos organizado una ¡GRAN RIFA CON FANTÁSTICOS PREMIOS! ????

Con tu colaboración no solo tendrás la oportunidad de ganar excelentes premios, sino que también contribuirás a preservar y mejorar un espacio sagrado que pertenece a toda la comunidad.

¡Cada boleto es un acto de generosidad y una semilla de esperanza!

Para adquirir tus boletos o recibir más información, comunícate con nuestro párroco:

Pbro. Gregorio Ansaldi
Orden San Elías
???? 099 916 9890

¡Contamos contigo! Unidos, con fe y solidaridad, haremos de nuestro templo un lugar aún más hermoso para las presentes y futuras generaciones.

 

 

Ver también:  Liturgia de Las Horas del Viernes de la XVI Semana del Tiempo Ordinario.

 

Ver también: Jueves Eucarístico – Santa Brígida de Suecia – Santa Misa y Liturgia de La Palabra – Jueves de la XVI Semana del Tiempo Ordinario 23072026

 

Ver y descargar la Hoja dominical de la Arquidiócesis de Guayaquil para el Domingo 26-07-2026

 

Descarga: El Santo Rosario: un camino sencillo para encontrarse con Dios, incluye el Santo Rosario en latín y español – Theios Parrhesía.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *