Santos Dionisio de París (obispo y mártir) y John Henry Newman – Santa Misa, Liturgia de La Palabra y más – Viernes de la XXVII Semana del Tiempo Ordinario 09102026

Imagen: Santos Dionisio de París (obispo y mártir) y John Henry Newman. Theios Parrhesía de IJ Alliance.

 

 

Santa Misa presidida por el  Presbítero Ricardo Prato,   desde la  Iglesia Sagrado Corazón de Jesús,  sector  La Castra, San Cristóbal, estado Táchira, Venezuela.

 

 

Santa Misa presidida por el  Reverendo. Enric Ribas, Presbítero.  desde la parroquia Santa Teresa del Niño Jesús, Barcelona, ​​España transmitida por el canal de youtube María de Nazareth TV.

 

 

Liturgia de la Palabra del Viernes de la XXVII Semana del Tiempo Ordinario.

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del  Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas 3, 7-14.

 

Comprended de una vez que hijos de Abrahán son los hombres de fe. Además, la Escritura, previendo que Dios justificaría a los gentiles por la fe, le adelantó a Abrahán la buena noticia: «Por ti serán benditas todas las naciones.» Así que son los hombres de fe los que reciben la bendición con Abrahán, el fiel. En cambio, los que se apoyan en la observancia de la ley tienen encima una maldición, porque dice la Escritura: «Maldito el que no cumple todo lo escrito en el libro de la ley.» Que en base a la ley nadie se justifica ante Dios es evidente, porque lo que está dicho es que «el justo vivirá por su fe», y la ley no arranca de la fe, sino que «el que la cumple vivirá por ella.» Cristo nos rescató de la maldición de la ley, haciéndose por nosotros un maldito, porque dice la Escritura: «Maldito todo el que cuelga de un árbol.» Esto sucedió para que, por medio de Jesucristo, la bendición de Abrahán alcanzase a los gentiles, y por la fe recibiéramos el Espíritu prometido.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Reflexión de la primera lectura

 

San Pablo continúa con el tema sobre la justificación. En él insiste cómo la «santidad» viene por la fe en Cristo. De manera particular en este pasaje explica cómo esta santidad, que es una participación de la santidad de Dios, llega a los «no creyentes» por medio de la fe.

No es por la práctica de la ley judía (preceptos y observancias) sino por la aceptación y vivencia del mensaje del Evangelio. Es por medio del bautismo como Dios nos adopta como hijos en Cristo y nos comunica esta santidad, la cual necesitará, sin embargo, desarrollarse en cada cristiano.

Lo que hace que una persona sea santa es el hecho de que Dios, siendo Santo, habita en nuestros corazones y nos comunica su vida divina. Deja a Dios actuar en tu corazón para que puedas experimentar los frutos de la santidad.

 

Salmo 110, 1-6.

 

R/. El Señor recuerda siempre su alianza.

 

Doy gracias al Señor de todo corazón,
en compañía de los rectos, en la asamblea.
Grandes son las obras del Señor,
dignas de estudio para los que las aman. R/.

Esplendor y belleza son su obra,
su generosidad dura por siempre;
ha hecho maravillas memorables,
el Señor es piadoso y clemente. R/.

Él da alimento a sus fieles,
recordando siempre su alianza;
mostró a su pueblo la fuerza de su obrar,
dándoles la heredad de los gentiles. R/.

Lectura del Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 11, 15-26.

 

En aquel tiempo, habiendo echado Jesús un demonio, algunos de entre la multitud dijeron: «Si echa los demonios es por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios.» Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo en el cielo.
Él, leyendo sus pensamientos, les dijo: «Todo reino en guerra civil va a la ruina y se derrumba casa tras casa. Si también Satanás está en guerra civil, ¿cómo mantendrá su reino? Vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú; y, si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros. Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros. Pero, si otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte el botín. El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama. Cuando un espíritu inmundo sale de un hombre, da vueltas por el desierto, buscando un sitio para descansar; pero, como no lo encuentra, dice: “Volveré a la casa de donde salí.” Al volver, se la encuentra barrida y arreglada. Entonces va a coger otros siete espíritus peores que él, y se mete a vivir allí. Y el final de aquel hombre resulta peor que el principio.»

Palabra del Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión del Santo Evangelio

 

Cuando Jesús advierte sobre el espíritu maligno que regresa a la casa limpia y ordenada, trayendo a otros peores, nos revela una gran verdad: en el camino espiritual no existen las zonas neutras; un alma que se conforma con no hacer el mal, pero que se queda vacía de Dios, sin ejercitar el bien, se vuelve sumamente vulnerable a las caídas. No basta con evitar el pecado o mantener una fachada de vida correcta.

La verdadera conversión no consiste solo en barrer la casa por dentro, sino en llenarla por completo de la presencia del Señor a través del amor activo. El peligro de la tibieza espiritual, o también llamado el riesgo de la normalidad, aparece cuando nos confiamos por llevar una vida tranquila, bajamos la guardia en la oración y dejamos de cultivar las virtudes. Esa pasividad deja la puerta abierta para que viejos defectos, como el egoísmo, la vanidad o la indiferencia, regresen con más fuerza.

En el transcurso de la vida ordinaria, la vigilancia del corazón se entrena protegiendo la mente y los afectos; se ejercita cuando no dejas espacio al ocio destructivo, cuando cuidas lo que miras y escuchas y cuando reaccionas a tiempo ante los primeros pensamientos de resentimiento o soberbia y las tentaciones antes de que echen raíz.

Mantener la casa habitada por Dios significa llenar el día de pequeñas obras de caridad, ofreciendo cada deber por amor y buscando la compañía del Señor en los momentos más sencillos de la jornada. San Gregorio Magno decía, ‘la mente humana es como una muela de molino, si no le echas trigo para moler, muele su propia sustancia o se llena de polvo y paja’.

Haz un breve examen sobre cómo estás vigilando tu interior; observa si hay algún hueco en tu alma, por donde se esté colando la tibieza o la distracción; durante las horas que quedan de este día no te quedes en una actitud pasiva, llena activamente tu casa interior de Cristo. Haz un acto de fe en silencio, busca hacer un favor desinteresado y mantén tu corazón ocupado en el amor para que no haya espacio para nada que te aleje de Dios, siendo un soldado fuerte y armado que guarda con absoluta seguridad sus bienes espirituales.

Esta reflexión del Evangelio fue escrita por: Juan Lara, miembro de Vivir en Cristo, en colaboración con Evangelización Activa.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Pbro. Ernesto María Caro.

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

 

 

Homilía de hoy con  Monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante, España.

 

 

Evangelio del día con el  Presbítero Marcos Galvis,  Sacerdote del Dios Altísimo desde España.

 

 

Evangelio del día con el  Presbítero Javier Carralón,  Sacerdote del Instituto Secular Stabat Mater, Guadalajara, Jalisco, México.

 

 

Evangelio del día con el  Presbítero Carlos Yepes,  párroco de la Ermita de Jesús, Arquidiócesis de Medellín, Colombia.

 

 

Durante el Tiempo Ordinario rezamos la oración del Ángelus a las 06h00, 12h00, 18h00 y 00h00.

 

Imagen: Ángelus, Theios Parresía de IJ Alliance.

El ángel del Señor anunció a María.

Y concibió
por obra y gracia del Espíritu Santo.

Dios te salve, María.. .

He aquí la esclava del Señor.
Hágase en mí según tu palabra.

Dios te salve, María.. .

Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.

Dios te salve, María…

Ruega por nosotros,
Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Jesucristo.

Oremos

 

Oh Padre, Infunde en nuestra alma tu gracia. Tú, que en la anunciación del Ángel nos has revelado la encarnación de tu Hijo, por su pasión y su cruz condúcenos a la gloria de la resurrección. Por Cristo, Nuestro Señor. Amén.

 

Recemos juntos el Santo Rosario en latín con el  Proyecto Dominus Tecum

 

Hoy contemplamos los Misterios Dolorosos.

 

 

 

Conozcamos a los santos de hoy, Santos Dionisio de París (obispo y mártir) y John Henry Newman, con los canales de youtube Historias Católicas, Movimiento Matrimonial Católico y Mater Mundi.

 

 

Compartimos el tema especial de hoy: Razones para ser cristiano, con el P. Jorge Loring (+).

 

 

Ver también:  Liturgia de Las Horas del Viernes de la XXVII Semana del Tiempo Ordinario.

 

Ver también: Jueves Eucarístico – Santas Pelagia la Penitente y Reparada de Cesarea – Santa Misa, Liturgia de La Palabra y más – Jueves de la XXVII Semana del Tiempo Ordinario 08102026

 

Ver y descargar la Hoja Dominical de la Arquidiócesis de Guayaquil para el 11-10-2026

 

Descarga: El Santo Rosario: un camino sencillo para encontrarse con Dios, incluye el Santo Rosario en latín y español – Theios Parrhesía.

 

 

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