Santa Misa y Liturgia De La Palabra del Viernes de la I Semana del Tiempo Ordinario 16012026

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.

 

 

Santa Misa presidida por el Presbítero Rubén Darío García desde la Basílica Menor de la Inmaculada Concepción, Arquidiócesis de Manizales, Colombia.

 

 

Liturgia de la Palabra del Viernes de la I Semana del Tiempo Ordinario.

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Liturgia de la Palabra del Viernes de la I Semana del Tiempo Ordinario.

 

Lectura del primer libro de Samuel 8, 4-7. 10-22a.

 

En aquellos días, los ancianos de Israel se reunieron y fueron a entrevistarse con Samuel en Ramá.
Le dijeron: «Mira, tú eres ya viejo, y tus hijos no se comportan como tú. Nómbranos un rey que nos gobierne, como se hace en todas las naciones.»
A Samuel le disgustó que le pidieran ser gobernados por un rey, y se puso a orar al Señor.
El Señor le respondió: «Haz caso al pueblo en todo lo que te pidan. No te rechazan a ti, sino a mí; no me quieren por rey.»
Samuel comunicó la palabra del Señor a la gente que le pedía un rey: «Éstos son los derechos del rey que os regirá: a vuestros hijos los llevará para enrolarlos en sus destacamentos de carros y caballería, y para que vayan delante de su carroza; los empleará como jefes y oficiales en su ejército, como aradores de sus campos y segadores de su cosecha, como fabricantes de armamento y de pertrechos para sus carros. A vuestras hijas se las llevará como perfumistas, cocineras y reposteras. Vuestros campos, viñas y los mejores olivares os los quitará para dárselos a sus ministros. De vuestro grano y vuestras viñas os exigirá diezmos, para dárselos a sus funcionarios y ministros. A vuestros criados y criadas, vuestros mejores burros y bueyes, se los llevará para usarlos en su hacienda. De vuestros rebaños os exigirá diezmos. Y vosotros mismos seréis sus esclavos. Entonces gritaréis contra el rey que os elegisteis, pero Dios no os responderá.»
El pueblo no quiso hacer caso a Samuel, e insistió: «No importa. ¡Queremos un rey! Así seremos nosotros como los demás pueblos. Que nuestro rey nos gobierne y salga al frente de nosotros a luchar en la guerra.»
Samuel oyó lo que pedía el pueblo y se lo comunicó al Señor.
El Señor le respondió: «Hazles caso y nómbrales un rey.»

Palabra de Dios. 

Te alabamos Señor.

 

Reflexión de la Primera Lectura

 

De nuevo nos encontramos con un texto que retrata la actitud de nuestro mundo moderno, de un mundo que no permite a Dios obrar con libertad, de un mundo que lo quiere tener como Dios, pero no como Rey y Señor. Llama sobre todo la atención en este pasaje las palabras del pueblo: «Queremos tener un rey y ser como las demás naciones». Con ello están negando la elección de Dios sobre ellos. Hoy pasa algo semejante, cuando nosotros queremos ser cristianos, pero al mismo tiempo, vivir de acuerdo a como vive el mundo, vivir como aquellos que no conocen y no aman al Dios revelado por Cristo. Jesús, en su oración final al Padre, ya les hacía ver a sus discípulos que ellos no son del mundo, que vivían en él, pero que le pertenecen al Padre y que su ciudadanía es el Cielo. Es, pues, necesario que nos hagamos conscientes de esta realidad y que no busquemos imitar a aquellos que no conocen o no aman a Dios, sino que busquemos con todo nuestro corazón tener a Dios como nuestro Rey y Señor. Dios, desde la encarnación de su Hijo, nos ha mostrado que no quiere vivir lejos de nosotros, sino en medio de nosotros, que quiere ser el Emmanuel.

 

Salmo 88, 16-19

 

R/. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor

 

Dichoso el pueblo que sabe aclamarte:
caminará, oh Señor, a la luz de tu rostro;
tu nombre es su gozo cada día,
tu justicia es su orgullo. R/.

Porque tú eres su honor y su fuerza,
y con tu favor realzas nuestro poder.
Porque el Señor es nuestro escudo
y el Santo de Israel nuestro rey. R/.

 

Lectura del Santo Evangelio según san Marcos 2, 1-12

 

Cuando Jesús volvió a Cafarnaúm, corrió la voz de que estaba en casa, y muy pronto se aglomeró tanta gente, que ya no había sitio frente a la puerta. Mientras él enseñaba su doctrina, le quisieron presentar a un paralítico, que iban cargando entre cuatro. Pero como no podían acercarse a Jesús por la cantidad de gente, quitaron parte del techo, encima de donde estaba Jesús, y por el agujero bajaron al enfermo en una camilla.

Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralítico: «Hijo, tus pecados te quedan perdonados». Algunos escribas que estaban allí sentados comenzaron a pensar: «¿Por qué habla éste así? Eso es una blasfemia. ¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios?»

Conociendo Jesús lo que estaban pensando, les dijo: «¿Por qué piensan así? ¿Qué es más fácil, decirle al paralítico: ‘Tus pecados te son perdonados’ o decirle: ‘Levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa?’ Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados –le dijo al paralítico–: Yo te lo mando: levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa».

El hombre se levantó inmediatamente, recogió su camilla y salió de allí a la vista de todos, que se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo: «¡Nunca habíamos visto cosa igual!»

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión del Santo Evangelio

 

Imagínate el momento: la casa estaba tan llena de gente que ya no cabía nadie más, no había forma de entrar por la puerta. Cuatro hombres iban cargando a un paralítico, seguramente serían sus familiares o amigos muy cercanos; movidos por la fe, no se dan por vencidos, abren un hueco en el techo para bajarlo y ponerlo frente a Jesús.

La primera enseñanza que nos deja esto es que la verdadera fe es creativa y persistente. Ellos no se detienen ante ningún obstáculo. A veces en nuestra realidad, necesitamos de esos amigos que nos animen cuando no podemos caminar solos o ser nosotros ese amigo dispuesto a abrir techos para buscar ese encuentro con el Señor, sin importar las dificultades que se nos puedan presentar.

Es también importante darnos cuenta que Jesús, antes de sanar al paralítico, le dice: ‘hijo, tus pecados te son perdonados’. Jesús antes de la sanidad física, va directo a la raíz del problema. Muchas veces vamos con Dios buscando soluciones rápidas para cosas externas: salud, dinero o trabajo, pero nos olvidamos que nuestra verdadera parálisis suele estar en el interior: el rencor, la culpa o la falta de paz son los que nos impiden avanzar. Jesús nos demuestra que la sanidad completa empieza de adentro hacia afuera. De nada sirve caminar si el alma sigue atada y herida por el pecado.

Finalmente, Jesús demuestra su autoridad con una orden clara: ‘levántate, toma tu camilla y vete a tu casa’. Yo creo que hoy el Señor nos dice lo mismo a nosotros. No importa cuánto tiempo lleves paralizado o estancado en una situación de pecado, su Palabra tiene el poder de ponerte en pie. No te quedes acostado en la camilla de tus quejas o de tus errores pasados. Reconoce primero lo que te paraliza y acércate a su misericordia.

Cuando recibimos su perdón, somos capaces de cargar con aquello que antes nos cargaba a nosotros y empezamos a vivir con una libertad que solo Dios nos puede dar. Identifica esas parálisis que no te dejan avanzar: un mal hábito, el temor, esa situación de pecado recurrente. No intentes caminar solo, pide ayuda a esos hermanos en la fe que pueden cargar tu camilla y te pueden acercar a Jesús: el sacerdote, tu director espiritual, uno de tus hermanos mayores en la fe.

Esta reflexión del Evangelio fue escrita por:
Juan Lara, miembro de Vivir en Cristo. En colaboración con Evangelización Activa.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.

Pbro. Ernesto María Caro.

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

 

 

Recemos juntos el Santo Rosario con el P. Javier Olivera Ravasi, SE, San Francisco, USA. Canal QNTLC.

 

Hoy contemplamos los Misterios Dolorosos.

 

 

Continuamos compartiendo esta bella serie de vídeos: La vida espiritual, con los hermanos sacerdotes de la Orden San Elías (OSE)

 

 

Conozcamos al santo de hoy, San Marcelo I, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México y el canal de Youtube El Santo del día.

 

 

Ver también: Santa Misa y Liturgia De La Palabra del Jueves de la I Semana del Tiempo Ordinario 15012026

 

Ver y descargar la Hoja dominical de la Arquidiócesis de Guayaquil para el 18-01-2026

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