Imagen del Santísimo Sacramento, Iglesia Matriz de San Pedro de Pelileo, Tungurahua. Theios Parrhesía.

Santa Misa presidida por el Presbítero Javier Martín, FM desde Madrid, España, Magnificat TV.
Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el pueblo de Acatlán, estado de Guerrero, México.
Liturgia de la Palabra del Martes de la III Semana de Cuaresma.
Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»
Lectura de la profecía de Daniel 3, 25. 34-43.
En aquellos días, Azarías, puesto en pie, oró de esta forma; alzó la voz en medio del fuego y dijo:
«Por el honor de tu nombre,
no nos desampares para siempre,
no rompas tu alianza,
no apartes de nosotros tu misericordia.
Por Abrahán, tu amigo; por Isaac, tu siervo;
por Israel, tu consagrado;
a quienes prometiste multiplicar su descendencia
como las estrellas del cielo,
como la arena de las playas marinas.
Pero ahora, Señor, somos el más pequeño
de todos los pueblos;
hoy estamos humillados por toda la tierra
a causa de nuestros pecados.
En este momento no tenemos príncipes,
ni profetas, ni jefes;
ni holocausto, ni sacrificios,
ni ofrendas, ni incienso;
ni un sitio donde ofrecerte primicias,
para alcanzar misericordia.
Por eso, acepta nuestro corazón contrito
y nuestro espíritu humilde,
como un holocausto de carneros y toros
o una multitud de corderos cebados.
Que este sea hoy nuestro sacrificio,
y que sea agradable en tu presencia:
porque los que en ti confían
no quedan defraudados.
Ahora te seguimos de todo corazón,
te respetamos, y buscamos tu rostro;
no nos defraudes, Señor;
trátanos según tu piedad,
según tu gran misericordia.
Líbranos con tu poder maravilloso
y da gloria a tu nombre, Señor».
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Reflexión de la primera lectura
Para que podamos decir que se ha iniciado un proceso serio de conversión, es necesario que, además del arrepentimiento, parte fundamental de ésta, se pongan las bases para iniciar una nueva vida, una vida vivida en el Espíritu. En este pasaje vemos no sólo el arrepentimiento de Israel, sino el hecho de que ahora quieren «seguir, respetar y encontrar» al Señor. Pensemos en cuántas veces nos hemos confesado sólo para salir del paso, sólo porque la ley lo manda, sólo para cumplir. En estas ocasiones hemos «expresado» nuestro pecado, pero: ¿Cuántas veces nos hemos arrepentido profundamente de manera que ya al ir ante el sacerdote nos hayamos propuesto cambiar? Y cambiar significa modificar lo que nos lleva al pecado y no sólo propósitos que, la mayoría de las veces, quedan en eso: «buenos propósitos». Haz de esta Cuaresma una verdadera experiencia de conversión.
Salmo 24, 4-9
R/. Recuerda, Señor, tu ternura
V/. Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas:
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador. R/.
V/. Recuerda, Señor, que tu ternura
y tu misericordia son eternas;
acuérdate de mí con misericordia,
por tu bondad, Señor. R/.
V/. El Señor es bueno y es recto,
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes. R/.
Lectura del Santo Evangelio según san Mateo 18, 21-35.
En aquel tiempo, Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: «Si mi hermano me ofende, ¿Cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?» Jesús le contestó: «No sólo hasta siete, sino hasta setenta veces siete».
Entonces les dijo Jesús: «El Reino de los cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus servidores. El primero que le presentaron le debía muchos millones. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, a su mujer, a sus hijos y todas sus posesiones, para saldar su deuda. El servidor, arrojándose a sus pies, le suplicaba, diciendo: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo’. El rey tuvo lástima de aquel servidor, lo soltó y hasta le perdonó la deuda.
Pero, apenas había salido aquel servidor, se encontró con uno de sus compañeros, que le debía poco dinero. Entonces lo agarró por el cuello y casi lo estrangulaba, mientras le decía: ‘Págame lo que me debes’. El compañero se le arrodilló y le rogaba: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo’. Pero el otro no quiso escucharlo, sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que le pagara la deuda.
Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de indignación y fueron a contar al rey lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: ‘Siervo malvado. Te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también haber tenido compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?’ Y el señor, encolerizado, lo entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta que pagara lo que debía.
Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes, si cada cual no perdona de corazón a su hermano».
Palabra de El Señor.
Gloria y Honor a Ti, Señor.
Reflexión del Santo Evangelio
El Evangelio de hoy es de estos que nos ponen contra la pared, especialmente en este tiempo de Cuaresma, porque toca el tema que más nos cuesta: el perdón.
Pedro se acerca a Jesús con una pregunta muy práctica ¿Cuántas veces tengo que perdonar, hasta siete? Quizá para Pedro siete ya era un número generoso, casi inalcanzable, pero Jesús, pues, no se queda ahí, le rompe totalmente los esquemas con una respuesta y le dice: ‘hasta setenta veces siete’ que, en realidad, lo que significa es que debemos perdonar siempre.
El comentario aquí es directo, el perdón cristiano no es un cálculo matemático ni tiene fecha de caducidad. El perdón es una actitud de vida que no admite límites. Para que lo entendamos mejor, Jesús cuenta la historia del empleado que debía una fortuna impagable y al que su Señor le perdonó todo por pura compasión; sin embargo, vemos cómo ese hombre, al salir, no fue capaz de perdonar una deuda mucho más pequeña a su compañero.
Ésta es como un retrato, como una radiografía de nuestra propia incoherencia que tenemos muchas veces; nos pasamos la vida pidiéndole a Dios que sea misericordioso con nosotros, que nos perdone, que nos dé otra oportunidad, pero cuando alguien nos falla a nosotros, sacamos la lista de agravios, de ofensas y queremos cobrarle hasta el último centavo. Olvidamos que la única razón por la que podemos estar de pie, es porque Dios ya nos perdonó una deuda que nunca podríamos pagar.
El cierre de este pasaje del Evangelio es una advertencia seria: Jesús dice que el Padre Celestial hará lo mismo con nosotros si no perdonamos de corazón a nuestro hermano. No se trata de un perdón ‘de dientes para afuera’ o de un compromiso social, se trata de soltar la deuda internamente, desde el fondo del corazón.
Este tiempo de Cuaresma, el mensaje es muy claro: nuestra relación con Dios está totalmente relacionada a nuestra capacidad de perdonar a los demás. No puedes recibir la paz de Dios si no eres capaz de perdonar a alguien que te ofendió. Perdonar no es darle la razón al otro, es liberarte tú y liberarnos nosotros para poder caminar ligero hacia el camino de la Pascua.
Esta reflexión del Evangelio fue escrita por:
Juan Lara, miembro de Vivir en Cristo. En colaboración con Evangelización Activa.
Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Pbro. Ernesto María Caro.
Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

Reflexión del vigésimo primer día de la Cuaresma con el P. José Gabriel Ansaldi, (OSE), desde Paján, Ecuador.
Homilía de hoy con el P. Javier Carralón, Sacerdote del Instituto Secular Stabat Mater, Guadalajara, Jalisco, México.
Conozcamos al santo de hoy, santa María Eugenia de Jesús Milleret, fundadora de la Congregación de la Asunción, con los canales Despertar con Dios y La voz de los santos.
Recemos juntos el Santo Rosario con el P. Javier Olivera Ravasi, SE, San Francisco, USA. Canal QNTLC.
Hoy contemplamos los Misterios Dolorosos.
Ver también: Santa Misa y Liturgia De La Palabra del Lunes de la III Semana de Cuaresma 09032026
Les obsequiamos un especial de Cuaresma: El Santo Rosario: un camino sencillo para encontrarse con Dios, incluye el Santo Rosario en latín y español – Theios Parrhesía para ver y descargar.