Santa Misa y Liturgia De La Palabra de hoy Jueves Eucarístico de la III Semana de Cuaresma 12032026

Imagen del Santísimo Sacramento, Iglesia Matriz de San Pedro de Pelileo, Tungurahua. Theios Parrhesía.

 

 

Santa Misa presidida por el Presbítero Javier Martín, FM desde Madrid, España, Magnificat TV.

 

 

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra del Jueves de la III Semana de Cuaresma.

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura del libro de Jeremías 7, 23-28.

 

Esto dice el Señor:
«Esta fue la orden que di a mi pueblo:
“Escuchad mi voz, Yo seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo. Seguid el camino que os señalo, y todo os irá bien”.
Pero no escucharon ni hicieron caso. Al contrario, caminaron según sus ideas, según la maldad de su obstinado corazón. Me dieron la espalda y no la cara.
Desde que salieron vuestros padres de Egipto hasta hoy, os envié a mis siervos, los profetas, un día tras otro; pero no me escucharon ni me hicieron caso. Al contrario, endurecieron la cerviz y fueron peores que sus padres.
Ya puedes repetirles este discurso, seguro que no te escucharán; ya puedes gritarles, seguro que no te responderán. Aun así les dirás:
“Esta es la gente que no escuchó la voz del Señor, su Dios, y no quiso escarmentar. Ha desaparecido la sinceridad, se la han arrancado de la boca”».

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Reflexión de la primera lectura

 

El reproche y lamentación de Dios no sólo fue para el pueblo de Israel, sino para todos aquellos que todavía hoy continúan cerrando su corazón a su amor y a sus enseñanzas.

Dios continúa mostrándonos su amor e invitándonos a vivir en comunión con Él, a tenerlo verdaderamente como Dios, y no como un ídolo inerte. Lo hace y ha hecho a través de los sacerdotes, de nuestros padres, de muchos de nuestros amigos. Pensemos por un momento ¿cuál ha sido nuestra respuesta a este amor ilimitado e infatigable de Dios por nosotros?

Aprovecha este tiempo para volverte al Señor, para responder con más generosidad a sus mandamientos, para crecer en el amor a tus hermanos, para ser más de él.

 

Salmo 94, 1-2. 6-9

 

R/. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón»

 

V/. Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos. R/.

V/. Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía. R/.

V/. Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras». R/.

 

Lectura del Santo Evangelio según san Lucas 11, 14-23.

 

En aquel tiempo, Jesús expulsó a un demonio, que era mudo. Apenas salió el demonio, habló el mudo y la multitud quedó maravillada. Pero algunos decían: «Éste expulsa a los demonios con el poder de Satanás, el príncipe de los demonios». Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal milagrosa.

Pero Jesús, que conocía sus malas intenciones, les dijo: «Todo reino dividido por luchas internas va a la ruina y se derrumba casa por casa. Si Satanás también está dividido contra sí mismo, ¿cómo mantendrá su reino? Ustedes dicen que yo arrojo a los demonios con el poder de Satanás. Entonces, ¿con el poder de quién los arrojan los hijos de ustedes? Por eso, ellos mismos serán sus jueces. Pero si yo arrojo a los demonios por el poder de Dios, eso significa que ha llegado a ustedes el Reino de Dios.

Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros; pero si otro más fuerte lo asalta y lo vence, entonces le quita las armas en que confiaba y después dispone de sus bienes. El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama».

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión del Santo Evangelio

 

Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros. Seamos honestos todos tenemos inclinaciones al pecado que nos hacen reincidir en los mismos errores o faltas una y otra vez; por otro lado, la facilidad de acceso a tantas cosas placenteras gracias a la globalización, los celulares, tabletas y computadoras, va desarrollando en nosotros adicciones que esclavizan, dañando nuestro corazón, nuestra alma y nuestras relaciones.

El fácil acceso a todo lo que se nos antoje o dé curiosidad ha fortalecido a nuestros enemigos: el mundo, el demonio y la carne; ellos nos han ido asaltando y en muchas áreas de nuestra vida van venciendo, debilitando nuestras armas y mancillando nuestros bienes; haciendo que algunos desarrollemos adicciones al juego, otros a las apuestas, los videos o redes sociales; otros a la pornografía, a series de televisión, o a transmisiones deportivas; al like de las publicaciones, a publicar cosas en internet o a revisar los comentarios que se hacen sobre lo que hemos publicado. Esto sin contar las antiguas adicciones a la droga, el sexo, el alcohol o la comida.

¿Y qué podemos hacer si vivimos como adictos en un mundo de adictos? Lo primero es reconocerlo, llamar a las cosas por su nombre, reconocer que somos esclavos de ídolos a quienes hemos entregado nuestra mente, tiempo y corazón, y que la aparente libertad que hoy decimos tener por poder hacer lo que nos dé la gana, en realidad no es más que una ilusión que nos induce a construir nuestra propia prisión o a caminar hacia nuestras propias jaulas, como Hansel y Gretel caminaron hacia las garras de la bruja que estaba lista para devorarlos.

Ahora bien, frente a toda esclavitud y dominio del demonio es necesario anunciar la Buena Nueva de que solo Jesús es capaz de vencer el mal y ahuyentar a los demonios, solo su amor es capaz de desterrar el poder del maligno del corazón humano y solo su Palabra es capaz de romper las cadenas de las adicciones y pecados que nos esclavizan.

Regresa a Cristo con la verdad de tu condición, tu fragilidad y tu pequeñez; regresa a Él pidiéndole auxilio, y deja que Él vaya obrando en ti, demostrándote que el Reino de los Cielos ya ha llegado a tu vida. Pero, al mismo tiempo, pon todo lo que esté de tu parte pues, como dice el Evangelio de hoy, ‘cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros’; en efecto, haz todo como si todo dependiera de ti, sabiendo que todo depende de Dios.

Trabaja en fortalecer tu voluntad, en tu capacidad para decir basta, para decir no, para ponerte un alto o para seguir adelante si es lo que conviene; para perseverar, aunque no te den ganas o para alejarte si algo te lleva al pecado o a la muerte. Además, empuña siempre las armas de los Sacramentos, la gracia, las virtudes y la Oración, pues recuerda que, aunque la lucha es tuya, la victoria será solo de Dios en ti, si se lo permites.

Esta reflexión del Evangelio fue escrita por:
P. Luis Alberto Tirado Becerril, misionero del Espíritu Santo . En colaboración con Evangelización Activa.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Pbro. Ernesto María Caro.

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

 

 

 

Hoy Jueves Sacerdotal y Eucarístico, Jesús, te espera en el Santísimo Sacramento del Altar. Compartimos la Adoración a Jesús Sacramentado desde la parroquia San Alberto Magno, en Daule, provincia del Guayas, transmitido por radio san Giovanni.

 

 

Reflexión del vigésimo tercer día de la Cuaresma con el P. José Gabriel Ansaldi, (OSE), desde Paján, Ecuador.

 

 

Homilía de hoy con el P. Javier Carralón, Sacerdote del Instituto Secular Stabat Mater, Guadalajara, Jalisco, México.

 

 

Conozcamos al santo de hoy, san Inocencio, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México y el santo del día.

 

 

Recemos juntos el Santo Rosario en latín con el  Proyecto Dominus Tecum

 

Hoy contemplamos los Misterios Luminosos.

 

 

Hoy rezamos el segundo día de la Novena a San José con el P. José Gabriel Ansaldi, Orden San Elías OSE.

 

 

Ver también: Santa Misa y Liturgia De La Palabra del Miércoles de la III Semana de Cuaresma 11032026

 

Les obsequiamos un especial de Cuaresma: El Santo Rosario: un camino sencillo para encontrarse con Dios, incluye el Santo Rosario en latín y español – Theios Parrhesía para ver y descargar.

 

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