Santa Misa y Liturgia De La Palabra del Domingo de la II Semana del Tiempo Ordinario 18012026

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Viramontes, estado de Guerrero, México.

 

 

Santa Misa presidida por el Presbítero Gabriel Quintero, desde la parroquia Madre de El Salvador, ciudad de Santa Ana, El Salvador.

 

 

Liturgia de la Palabra del Domingo de la II Semana del Tiempo Ordinario.

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

ESTE ES EL CORDERO DE DIOS, EL QUE QUITA EL PECADO DEL MUNDO.

 

PRIMERA LECTURA.

 

Lectura Del libro del profeta Isaías 49, 3. 5-6.

 

El Señor me dijo: «Tú eres mi siervo, Israel; en ti manifestaré mi gloria”. Ahora habla el Señor, el que me formó desde el seno materno, para que fuera su servidor, para hacer que Jacob volviera a él y congregar a Israel en torno suyo –tanto así me honró el Señor y mi Dios fue mi fuerza–. Ahora, pues, dice el Señor: “Es poco que seas mi siervo sólo para restablecer a las tribus de Jacob y reunir a los sobrevivientes de Israel; te voy a convertir en luz de las naciones, para que mi salvación llegue hasta los últimos rincones de la tierra».

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL. Del salmo 39.

 

R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

 

Esperé en el Señor con gran confianza, él se inclinó hacia mí y escuchó mis plegarias. El me puso en la boca un canto nuevo, un himno a nuestro Dios. R.
Sacrificios y ofrendas no quisiste, abriste, en cambio, mis oídos a tu voz. No exigiste holocaustos por la culpa, así que dije: «Aquí estoy». R.
En tus libros se me ordena hacer tu voluntad; esto es, Señor, lo que deseo: tu ley en medio de mi corazón. R.
He anunciado tu justicia en la gran asamblea; no he cerrado mis labios, tú lo sabes, Señor. R.

 

SEGUNDA LECTURA.

 

Lectura De la Primera Carta del Apóstol san Pablo a los Corintios 1, 1-3.

 

Yo, Pablo, apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Sóstenes, mi colaborador, saludamos a la comunidad cristiana que está en Corinto. A todos ustedes, a quienes Dios santificó en Cristo Jesús y que son su pueblo santo, así como a todos aquellos que en cualquier lugar invocan el nombre de Cristo Jesús, Señor nuestro y Señor de ellos, les deseo la gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y de Cristo Jesús, el Señor.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

SANTO EVANGELIO.

 

Lectura Del santo Evangelio según san Juan 1, 29-34.

 

En aquel tiempo, vio Juan el Bautista a Jesús, que venía hacia él, y exclamó: «Este es el Cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo he dicho: ‹El que viene después de mí, tiene precedencia sobre mí, porque ya existía antes que yo›. Yo no lo conocía, pero he venido a bautizar con agua, para que él sea dado a conocer a Israel». Entonces Juan dio este testimonio: “Vi al Espíritu descender del cielo en forma de paloma y posarse sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: ‹Aquel sobre quien veas que baja y se posa el Espíritu Santo, ése es el que ha de bautizar con el Espíritu Santo›. Pues bien, yo lo vi y doy testimonio de que éste es el Hijo de Dios».

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Se dice Credo.

 

REFLEXIÓN.

 

El Bautista no puede frenar el urgente deseo de dar testimonio de Jesús y declara: «Y yo lo he visto y doy testimonio» (v. 34). Juan vio algo impactante, es decir, al Hijo amado de Dios en solidaridad con los pecadores; y el Espíritu Santo le hizo comprender la novedad inaudita, un verdadero cambio de rumbo. De hecho, mientras que en todas las religiones es el hombre quien ofrece y sacrifica algo para Dios, en el caso de Jesús es Dios quien ofrece a su Hijo para la salvación de la humanidad. Juan manifiesta su asombro y su consentimiento ante esta novedad traída por Jesús, a través de una expresión significativa que repetimos cada día en la misa: «¡He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!» (v. 29). El testimonio de Juan el Bautista nos invita a empezar una y otra vez en nuestro camino de fe: empezar de nuevo desde Jesucristo, el Cordero lleno de misericordia que el Padre ha dado por nosotros. Sorprendámonos una vez más por la elección de Dios de estar de nuestro lado, de solidarizarse con nosotros los pecadores, y de salvar al mundo del mal haciéndose cargo de él totalmente. Aprendamos de Juan el Bautista a no dar por sentado que ya conocemos a Jesús, que ya lo conocemos todo de Él (cf. v. 31). No es así. Detengámonos en el Evangelio, quizás incluso contemplando un icono de Cristo, un “Rostro Santo”. Contemplemos con los ojos y más aún con el corazón; y dejémonos instruir por el Espíritu Santo, que dentro de nosotros nos dice: ¡Es Él! (Angelus, 19 de enero de 2020).

Papa Francisco.
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Recemos juntos el Santo Rosario con el P. Javier Olivera Ravasi, SE, San Francisco, USA. Canal QNTLC.

 

Hoy contemplamos los Misterios Gloriosos.

 

 

Continuamos compartiendo esta bella serie: La vida espiritual, con los hermanos sacerdotes de la Orden San Elías (OSE)

 

 

Conozcamos a los santos de hoy, Santa Prisca y San Juan de Ribera, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México y el canal de Youtube El santo del día.

 

 

 

Ver también: Santa Misa y Liturgia De La Palabra del Sábado de la I Semana del Tiempo Ordinario 17012026

 

Ver y descargar la Hoja dominical de la Arquidiócesis de Guayaquil para hoy 18-01-2026

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